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miércoles, 16 de octubre de 2013

Los trastornos de la alimentación añaden riesgos a la salud materna.


Un estudio publicado recientemente sugiere que las mujeres con trastornos de la alimentación son más propensas a experimentar problemas de salud reproductiva respecto a la población femenina general.

Investigadores de la Universidad de Helsinki y el Instituto Nacional para la Salud y Bienestar de Finlandia examinaron los registros médicos de alrededor de 11.000 mujeres durante un período de 15 años. Más de 2.000 de ellas eran pacientes de la clínica de trastorno de la alimentación de la Helsinki University Central Hospital.

Los investigadores encontraron que en comparación con los del grupo de control, las mujeres con trastornos de la alimentación eran menos propensas a tener hijos en primer lugar. Esto fue particularmente pronunciado en las pacientes con anorexia, entre las cuales la tasa de embarazo fue menos de la mitad de la registrada en mujeres sanas.

Del mismo modo, algunos de los sujetos con trastornos de la alimentación mostraron un mayor riesgo de resultados maternos adversos. Por ejemplo, las mujeres con trastorno por atracones tenían tres veces más probabilidades de sufrir abortos involuntarios que los del grupo control. La mitad de los embarazos terminó de esta manera.

"La detección precoz, la atención eficaz y períodos de seguimiento largos para trastornos de la alimentación son cruciales en la prevención de problemas de salud reproductiva", concluyó el investigador Milla Linna.

martes, 9 de julio de 2013

La dieta mediterránea está asociada con menores sofocos en la menopausia.


Un estudio de Australia sugiere que las mujeres con una dieta rica en frutas, ciertas verduras, pasta y vino tinto son menos propensas a padecer sofocos y sudoración nocturna durante la menopausia.
Tras estudiar a 6.000 mujeres durante nueve años, los autores observaron que las que consumían gran cantidad de frutillas, piña y melón, y tenían una alimentación más parecida a la dieta mediterránea eran un 20 por ciento menos propensas a mencionar esos síntomas.
En cambio, las mujeres menopáusicas con una dieta rica en azúcar y grasas eran un 23 por ciento más propensas a sentir sofocos y sudoración nocturna.
El estudio no prueba que ciertos alimentos previenen o provocan los sofocos, pero es uno de los primeros que asocian los patrones alimentarios, no sólo ciertos suplementos, con síntomas menopáusicos.

"El estudio está bien diseñado, pero no me emocionaría tanto porque no hallamos una explicación", dijo Teresa Fung, investigadora especializada en nutrición de Simmons College, Boston. "Ignoramos los mecanismos biológicos involucrados", agregó.

El estudio:
El equipo entrevistó a 6.040 mujeres de entre 50 y 55 años sobre qué comían y con qué frecuencia, y si fumaban, bebían alcohol o hacían ejercicio. Todas habían llegado a la menopausia naturalmente.
Al inicio del estudio, el 58 por ciento tenía sofocos, sudoración nocturna o ambos. En los nueve años siguientes, las mujeres que comían frutas y alimentos de la dieta mediterránea (ajo, verduras de hojas, pasta y vino tinto) tenían menos sofocos, tras considerar otros hábitos del estilo de vida.
Pero las verduras en general, la carne y los lácteos no estuvieron asociados con una mayor o menor posibilidad de desarrollar síntomas menopáusicos, según publican Gerrie-Cor Herber-Gast y Gita Mishra, de la Universidad de Queensland, en American Journal of Clinical Nutrition.
La terapia hormonal es un tratamiento efectivo conocido para los sofocos. Pero dado que esos fármacos estuvieron asociados con un aumento del riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca, ACV y cáncer mamario en el estudio Women's Health Initiative, los investigadores y las mujeres han estado buscando alternativas más seguras.
Para Herber-Gast y Mishra, las dietas reducidas en grasas y ricas en fibra podrían estabilizar los niveles de estrógeno y aliviar los sofocos y la sudoración nocturna. O que la dieta mediterránea mantenga los niveles de azúcar en sangre dentro del rango óptimo, lo que también podría reducir el riesgo de las mujeres de padecer síntomas molestos.
"Aún no contamos con tantos estudios como para realizar recomendaciones", dijo Fung, que no participó del estudio.
Comentó que dados los cambios, físicos y psicológicos, que ocurren en la menopausia, sería un momento ideal para que las mujeres piensen en mejorar su dieta y su salud general. 



viernes, 28 de junio de 2013

Menos humos, más salud.



Todas sabemos que el verano no sería lo mismo sin una barbacoa en el jardín. Sin embargo, los expertos advierten que la carne quemada y el sabor ahumado del asado a la parrilla podrían poner en riesgo su salud.

La buena noticia es que si planifica con antelación y toma algunas decisiones inteligentes, podrá disfrutar de las barbacoas del verano y reducir su exposición a sustancias químicas que pueden causar cáncer.

Asar a la parrilla a alta temperatura puede transformar las proteínas presentes en las carnes rojas, de cerdo, ave y pescado en aminas heterocíclicas (AHC), sustancias químicas que han sido relacionadas con cánceres de mama, estómago, próstata y colon.

“Lo que pasa es que las altas temperaturas pueden modificar la forma de la estructura de las proteínas en la carne y convertirlas en un agente irritante del organismo que está considerado un carcinógeno químico”, señaló Stacy Kennedy, nutricionista del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en un comunicado de prensa.

Otro agente causante de cáncer, los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), están presente en el humo de la barbacoa. Los HAP se forman cuando la carne, al cocinarla a la parrilla, suelta grasa y jugos sobre la fuente de calor.
“Es justo aquí cuando se producen los componentes principales que causan cáncer”, señaló Kennedy. “Así que usted querrá reducir la exposición a ese humo”.
Para aquellos que tienen pensado encender la parrilla este verano, os ofrecemos los siguientes consejos a fin de reducir la exposición a los agentes que causan cáncer.
  • Elige las carnes con prudencia. Evita asar a la parrilla carnes muy grasas, como las costillas y salchichas. A cambio, elige carnes magras que sueltan menos grasa y producen menos humo. Retira siempre la piel y el exceso de grasa. También es buena idea elegir cortes de carne más pequeños, como las brochetas, que requieren un menor tiempo de cocción.
  • Los adobos, que sean suaves. Los marinados y adobos más espesos tienden a chamuscar la carne, lo que aumenta la exposición a los agentes que causan cáncer. Elige marinados a base de vinagre o limón, que crearán una capa protectora sobre la carne.
  • Reduzca el tiempo del asado a la parrilla. Siempre descongele la carne antes de cocinarla. Las carnes y el pescado deben cocinarse parcialmente en el microondas antes del asado a la parrilla. Esto reducirá el tiempo de cocción y el riesgo de exceso de humo.
  • ¡Media vuelta!. Voltear las hamburguesas una vez cada minuto le ayudará a evitar que la carne se queme o chamusque.
  • Ten en cuenta el lugar donde coloca los alimentos. Asegurate de colocar los alimentos al menos a 15 cm de distancia de la fuente de calor. Evitarás que se quemen.
  • Considera la posibilidad de asar también vegetales. Asa a la parrilla tus vegetales favoritos ya que no contienen proteínas que forman los nocivos AHC. “La gente se sorprende, pero se pueden comer vegetales chamuscados con total seguridad”, apunta Kennedy. “Sus proteínas son diferentes y no tienen el mismo efecto que las de la carne”.
A pesar de los riesgos, los aficionados a las barbacoas deben mantener las cosas en perspectiva. “Si prepara alimentos a la parrilla y sigue los consejos de seguridad adecuados, el riesgo de contraer cáncer es muy bajo”, aseguró. “Tener sobrepeso o ser obeso, afecciones que han alcanzado niveles de epidemia en EE. UU., son factores de riesgo mucho más importantes para desarrollar cáncer que el consumo de alimentos a la parrilla”.

miércoles, 29 de mayo de 2013

13 razones de salud para tener sexo.



El sexo es una forma saludable de prevenir enfermedades. Mejoras tu estado físico, presión sanguínea, mejoras tu corazón, alivias dolores, alargas la vida y hasta lucirás una piel mejor. 
Aquí tienes 13 razones de peso:

  1. El sexo equivale a hacer ejercicio que quema unas 200 calorías llegando a 160 pulsaciones por minuto. ¡Tres veces por semana quemaríamos hasta 600 calorías! Tiene un claro beneficio cardiovascular y muscular
  2. El sexo mejora tu corazón. Tener sexo 2 o más veces por semana reduce el riesgo de un ataque cardíaco a la mitad comparado con quienes tienen sexo una vez al mes.
  3. El sexo disminuye el dolor. Paradójicamente reduce las jaquecas además de los dolores en general. Antes del orgasmo aumenta la hormona oxitocina que hace liberar endorfinas, que alivian los dolores corporales. 
  4. El sexo previene el cáncer de próstata. Eyacular frecuentemente puede reducir los riesgos de sufrir cáncer de próstata. Esta prevención se produce sobre todo en hombres jóvenes de 20 años con relaciones frecuentes. 
  5. El sexo disminuye el estrés. Las personas que tienen más relaciones sexuales responden mejor al estrés. 
  6. El sexo baja la presión sanguínea. La frecuencia de relaciones sexuales está asociada con la reducción de la presión diastólica. 
  7. El sexo mejora la relación en pareja. El afecto, el amor, pueden incrementar el nivel
    de oxitocina, una hormona que aumenta el deseo sexual y los sentimientos de afecto hacia el otro, sobre todo como hemos visto después del orgasmo. 
  8. El sexo alarga la vida. Las personas con mayor frecuencia de orgasmos, por todo lo anterior, muestran un índice de mortalidad de la mitad que quienes tienen sexo esporádicamente. 
  9. El sexo mejora el sistema inmunológico. Tener relaciones sexuales mejora tus defensas ya que aumenta la presencia del anticuerpo inmunoglobulina A. 
  10. El sexo mejora la incontinencia urinaria. Los ejercicios de Kegel que tu médico pueda recomendarte para controlar las pérdidas de orina son los mismos que utilizarás cuando tengas relaciones sexuales. 
  11. El sexo mejora el descanso. La oxitocina ayuda a inducir el sueño de forma natural. 
  12. El sexo hará que tu piel luzca mejor. Después de tener relaciones sexuales, las mujeres producen dos veces más cantidades de estrógenos y de una hormona promotora de juventud (Dehidroepiandrosterona, DHEA) que dan suavidad a la piel y brillo al cabello. 
  13. El sexo combate la depresión. Los niveles en sangre de DHEA durante el orgasmo son 5 veces mayor a lo normal. Los niveles altos de esta hormona se relacionan con longevidad, aumento del deseo, mejora del humor y mejora del estado depresivo. 

domingo, 19 de mayo de 2013

¿Cómo reduce el ejercicio el riesgo de Cáncer de Mama?


El ejercicio parece cambiar la forma en que los cuerpos de las mujeres metabolizan la hormona estrógeno, y esto podría ayudar a explicar cómo la actividad aeróbica reduce el riesgo de cáncer de mama, sugiere un estudio reciente.
Investigaciones anteriores han sugerido que el ejercicio reduce el riesgo de cáncer de mama, pero no ha habido ningún estudio clínico que explique el mecanismo subyacente, señaló Mindy Kurzer, profesora del departamento de ciencias de los alimentos y nutrición de la Universidad de Minnesota, en Saint Paul.
"El nuestro es el primer estudio en mostrar que el ejercicio aeróbico influye en la forma en que nuestros cuerpos descomponen el estrógeno para producir más de los metabolitos 'buenos' que reducen el riesgo de cáncer de mama", afirmó.
El estudio incluyó a casi 400 mujeres jóvenes sanas pero inactivas que se dividieron en dos grupos. Todas eran premenopáusicas, lo que significa que sus cuerpos seguían produciendo la hormona estrógeno.
Un grupo permaneció inactivo, mientras que el otro grupo realizó 30 minutos de ejercicio aeróbico de moderado a vigoroso cinco veces por semana, durante 16 semanas. Para el ejercicio, usaron equipos como cintas caminadoras, escaleras y máquinas elípticas.
Antes y después de las 16 semanas, los investigadores recolectaron muestras de orina de las mujeres de ambos grupos. Al final del estudio, las mujeres en el grupo del ejercicio tenían unos niveles más altos de los metabolitos del estrógeno que reducen el riesgo de cáncer de mama.
El estudio aparece el 7 de mayo en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention.
"Se sabe que el ejercicio favorece la forma física y mejora la salud cardiaca, y también es probable que prevenga el cáncer de mama al alterar el metabolismo del estrógeno", señaló Kurzer en un comunicado de prensa de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research). "Sin embargo, es muy importante descifrar los mecanismos biológicos responsables de este fenómeno".
Actualmente, Kurzer lleva a cabo estudios similares en mujeres que tienen un riesgo alto de cáncer de mama.

viernes, 1 de marzo de 2013

Ejercicios Kegel II: Identificar los músculos correctos.


Como ya vimos en la anterior entrada de nuestro Blog "Ejercicios Kegel", estos ejercicios nos ayudan a fortalecer los músculos de debajo del útero, vejiga e intestino con vistas a mejorar el control de esfínteres y mejorar las relaciones sexuales.

Para identificar que estamos ejercitando el grupo de músculos correcto debemos saber que los músculos que vamos a ejercitar se extienden desde el hueso situado en la parte anterior de la pelvis, el pubis, hasta el hueso que ocupa la parte más posterior, el cóxis, y atraviesan por los conductos de salida al exterior de la vagina, la uretra o el recto. Es por esto que mantienen la contención de órganos como el útero, la vejiga o el intestino dentro de la pelvis. 

Para comenzar los ejercicios Kegel debemos tener claro en nuestro cuerpo cómo contraer dichos músculos. Para ello podemos utilizar una simple estrategia: intenta detener la micción a intervalos (recuerda, haz esto sólo para identificar dichos músculos, no hagas esto frecuentemente ya que facilitarás una infección urinaria). Así aprenderás a aislar el músculo perineal de las nalgas o abodominales. Si así no consigues sentir con claridad qué músculos son, prueba a introducir un dedo limpio en la vagina e intenta apretarlo. Si notas algún movimiento muscular es que has encontrado el movimiento correcto, y si notas que aprietas mucho, es que tienes una musculatura tonificada.

Ahora puedes visitar nuestra anterior entrada del Blog para tomar nuestra rutina como ejemplo, pero ya sabes que los ejercicios Kegel los puedes hacer a tu ritmo (sin fatigar los músculos), con cualquier edad y en cualquier lugar, porque nadie sabrá que los estás haciendo. 

sábado, 22 de septiembre de 2012

Claves para tener un cerebro joven.

(c) Robert Agthe

Ayer fue el Día Mundial del Alzheimer, y hoy proponemos seis claves para mantener un cerebro joven extraídas de un libro sobre el envejecimiento cerebral saludable de manos de un neuropsicólogo de la Universidad John Hopkins de EEUU, Álvaro Bilbao. Recopilando todo el conocimiento científico sobre esta materia, las claves se resumen en seis estrategias:

Reserva cognitiva:
Todo lo que hemos hecho en la vida, los años de estudio, los idiomas aprendidos, los viajes, las vivencias, los libros leídos o las aficiones... todo ello constituye un enorme bagaje del que se beneficia nuestro cerebro para protegernos de un envejecimiento prematuro.
Nutrición: Cada vez es más evidente la relación de una buena salud vascular para prevenir la aparición del Alzheimer. Una dieta sana, en la que estén proscritas las grasas, la carne, los azúcares refinados y, en cambio, sea rica en antioxidantes va a facilitar una adecuada neurotransmisión.
Actividad física: "Sabemos que el ejercicio es el mejor factor de protección contra patologías como el Alzheimer, el Parkinson o el Huntington", señala el autor. Un buen estado de forma también ayuda a que las conexiones entre nuestras neuronas estén ágiles.
Socialización: Rodearnos de seres queridos también repercute en una adecuada salud cerebral. Como explica el autor, eso se ve claramente, por ejemplo, en el caso de las comidas en familia: "Sabemos que la dieta mediterránea es aún más beneficiosa para quienes comen en familia, se compran alimentos más sanos, se cocina mejor... y sabe más rico, se podría añadir".
Manejo de las emociones: El estrés es uno de los mayores enemigos de nuestro cerebro, debido a que favorece la oxidación de los tejidos. En cambio, añade el autor, cada vez hay más demostraciones científicas sobre los efectos positivos de la meditación, el optimismo o la felicidad y otras emociones positivas a la hora de retrasar el envejecimiento cerebral.
Estimulación cognitiva: A algunos les sorprenderá encontrarse en último lugar de la lista los juegos de destreza mental y el llamado 'brain training', pero es que como señala el autor, se ha demostrado que estos pasatiempos no son realmente muy eficaces. O dicho de otra manera, nuestro cerebro se beneficia mucho más de una buena sobremesa en familia o de una partida de cartas con los amigos que de una hora en solitario jugando con una maquinita.

viernes, 29 de junio de 2012

El ejercicio moderado puede reducir el riesgo de cáncer de mama.

(c) mueritz
Un estudio reciente sugiere que las mujeres que hacen ejercicio podrían reducir su riesgo de cáncer de mama en hasta 30 por ciento.
Sin embargo, el aumento de peso podría socavar el beneficio del ejercicio, señalaron los investigadores.

"Nuestro estudio mostró que la actividad física recreativa moderada podría reducir el riesgo de cáncer de mama", afirmó la investigadora líder Lauren McCullough, de la Facultad Gillings de Salud Pública Global de la Universidad de Carolina del Norte.
"Algo importante que encontramos fue una reducción en el riesgo de cáncer de mama en las mujeres que hacían ejercicio tras la menopausia", comentó. "Es algo particularmente alentador, dada la edad tardía de inicio para el cáncer de mama".

El informe aparece en la edición en línea del 25 de junio de la revista Cancer.
Para el estudio, el equipo de McCullough recolectó datos sobre más de 1,500 mujeres con cáncer de mama, y un número similar de mujeres sin la enfermedad. Todas las mujeres habían participado en el Proyecto de estudio sobre el cáncer de mama de Long Island.
Hallaron que las mujeres que hacían ejercicio antes o después de la menopausia tenían un menor riesgo de cáncer de mama.

Las mujeres que hacían de 10 a 19 horas de ejercicio por semana mostraban el mayor beneficio, una reducción en el riesgo de alrededor de 30 por ciento.
El riesgo de cáncer de mama se redujo con cualquier cantidad de ejercicio, halló el estudio. La reducción en el riesgo se observó sobre todo en el cáncer de mama de receptor de estrógeno positivo, el tipo más comúnmente diagnosticado entre las estadounidenses.
Sin embargo, incluso entre las mujeres activas, aumentar una cantidad significativa de peso, sobre todo después de la menopausia, incrementaba el riesgo de cáncer de mama, negando el efecto beneficioso del ejercicio, hallaron los investigadores.
McCullough dijo que se desconocen los motivos de que el ejercicio esté relacionado con un menor riesgo de cáncer de mama.
Pero se sabe que mantener un peso corporal normal se asocia con una reducción en el riesgo de cáncer de mama.
"Se piensa que una reducción de la grasa corporal resulta en una menor exposición a las hormonas, factores de crecimiento y marcadores pro inflamatorios en circulación, que se ha mostrado se relacionan con el riesgo de cáncer de mama", comentó.
"Otros mecanismos incluyen una mejor respuesta inmunitaria, capacidad antioxidante y reparación del ADN", añadió.
Una experta considera que reducir el riesgo de cáncer de mama implica vivir un estilo de vida más sano en general.
"Cada vez hay más evidencia de que una de las cosas que las mujeres pueden hacer para reducir el riesgo de cáncer de mama y otros cánceres es modificar su estilo de vida", enfatizó la Dra. Stephanie Bernik, jefa de cirugía oncológica del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Las mujeres que hacen más ejercicio probablemente lleven un estilo de vida más sano: vigilan la alimentación, no fuman, no beben. "Es difícil decir que se trata solo del ejercicio", comentó Bernik. "Esto concuerda con lo que les decimos a las pacientes, que si llevan un estilo de vida sano, probablemente pueden reducir el riesgo de cáncer".






Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Lauren McCullough, M.S.P.H., University of North Carolina Gillings School of Global Public Health, Chapel Hill, N.C.; Stephanie Bernik, M.D., chief, surgical oncology, Lenox Hill Hospital, New York City; June 25, 2012, Cancer, online
HealthDay

lunes, 9 de enero de 2012

Mi promesa del 2012: Empezar a correr.



Con la llegada del 2012, hemos sido muchas las que nos hemos propuesto metas de cara a la entrada en este año. Perder unos kilos, ir al gimasio 3 días a la semana, aprender a bailar salsa, llegar alto en mi trabajo, concentrarme para las oposiciones o ser la reina del karaoke son algunas de ellas.
Hoy vamos a hablar de las promesas que tienen que ver con el ejercicio.
La mayoría de los expertos recomienda que los adultos hagan almenos 1 hora de actividad física cada día. ¿Por qué es importante hacer ejercicio? Te explicamos las ventajas a continuación:

1. Hacer ejercicio es beneficioso para el cuerpo y la mente. La actividad física hace que el cuerpo genere endorfinas, que son neurotransmisores que nos producen felicidad y relajación. Por esto, el ejercicio hace que durmamos mejor y ayuda cuando estamos agotados mentalmente o tenemos algún problema y no podemos apartar la cabeza de él. 

2. Hacer ejercicio mejora tu figura. Quemar calorías hace que tu cuerpo pierda lo que no necesita y es imprescindible para mantener el peso. Te verás mejor y te verán mejor, además el ejercicio proporciona una verdadera sensación de logro y éxito.

3. Hacer ejercicio reduce el riesgo de desarrollar algunas enfermedades. Vamos a tener muchas menos probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares o diabetes. Además tendremos un cuerpo sano y con defensas para combatir otras enfermedades. Por ello, envejeceremos de mejor manera manteniendo los huesos fuertes y sanos.

Sabiendo que el ejercicio tiene estos beneficios, ahora te aconsejamos cómo comenzar a correr y cumplir los objetivos que te hayas propuesto para el 2012.

 Lo primero que debes hacer es ver si puedes comenzar a correr para prevenir lesiones, por ello debes hacerte una revisión médica para informar al médico de tu nuevo plan de ejercicio. Una vez aconsejada por el médico, has de fijarte metas realistas y razonables. Hay que empezar con pequeños pasos y celebrar victorias asequibles a nuestra capacidad. Se flexible con los objetivos. Si un día ves que no puedes correr todo lo que quisieras por cualquier cosa, fíjate un objetivo menor, pero manten la rutina. Nútrete bien pero con cabeza. Es posible que al quemar más calorías tengas más hambre, pero sigue comiendo con racionalidad e incluye proteínas magras y agua, mucha agua en tu dieta. No te centres sólo en correr, prueba a hacer otros deportes y diversifica tu entrenamiento. Es importante que fortalezcas el tronco (con pilates o yoga), ello ayuda a la respiración y a la postura. Mantente motivada y traslada la responsabilidad a tus amigos o a otros corredores. Esto significa que a riesgo de desmotivarte, es mejor salir a correr con amigos u otros corredores que te recuerden tus metas y te ayuden a seguir la rutina.


Y ahora sólo nos queda decirte unas palabras: ¡Ánimo y a por ello!

Entra en nuestro Facebook y responde a la pregunta sobre las promesas para el 2012. Te esperamos.





Fuente: Saint Louis Medical Center, news release, Dec. 20, 2011 vía Health Day
Todas las imágenes ©lululemon athletica

martes, 8 de marzo de 2011

Ejercicios Kegel

Los ejercicios Kegel son una serie de instrucciones para fortalecer los músculos de debajo del útero, vejiga e intestino. El principal músculo ejercitado es el pubococcígeo, que es esencial para controlar la vejiga y las contracciones de la vagina de manera voluntaria y automática, sostiene los órganos pélvicos, ayuda a mantener el control intestinal y la vejiga cerrada al toser o estornudar y es clave para tener relaciones sexuales placenteras.

   Como si se tratase de cualquier otro músculo al ejercitarlo, mediante los ejercicios Kegel, se obtiene un control más eficaz de las funciones de los músculos de la pelvis. Eso se traduce en mejor control de incontinencias y puede ayudar a mejorar las relaciones sexuales.

   Antes de ejercitarlos, hay un método sencillo para detectar la actividad de los músculos del suelo pélvico. Cuando se orina, hay que tratar de contener la salida. Si se consigue, eso significa que se utilizan los músculos adecuados.
   
   Una vez se sabe qué musculos son, los ejercicios Kegel pueden realizarse con ayuda de expertos como ginecólogos o fisioterapeutas especializados en el tema o también pueden hacerse sin ayuda de manera más básica. Os presentamos una manera sencilla para empezar a ejercitar estos músculos:

   Con la vejiga vacía, sin aguantar la respiración y sin contraer abdominales, glúteos o muslos:
1.       Se contraen los músculos pélvicos y se aguantan de 8 a 10 segundos.
2.       Se descansan otros 10 segundos y se vuelven a contraer.
3.       Se realizan 10 repeticiones tres veces al día con descansos entre ellas. 

Preferiblemente una sentada, otra tumbada y otra de pie.

   Sus beneficios pueden ser observables en torno a 2 meses. La mayoría de las mujeres nota mejoría en pocas semanas. Son sólo cinco minutos al día pero es un beneficio a largo plazo: mejora nuestra vida sexual y puede evitarnos accidentes inesperados.

  Si tienes dudas, puedes resolverlas en nuestra consulta ginecológica online con médicos especialistas. Visita www.solucionesenfemenino.com y aclara tus dudas. 


Puedes visitar nuestra entrada relacionada. Ejercicios Kegel II.