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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Problemas de memoria y estrógenos

La terapia con estrógeno tras la menopausia podría ayudar a reducir los problemas de memoria asociados con el estrés en algunas mujeres mayores, sugiere un nuevo estudio de tamaño reducido.
"Esos niveles más altos de estrógeno se relacionan con una menor liberación de la hormona del estrés tras un evento estresante", señaló la investigadora del estudio, Alexandra Ycaza, candidata doctoral en psicología de la Universidad del Sur de California.
Ycaza presentó los hallazgos el domingo en la reunión anual de la Sociedad de Neurociencia (Society for Neuroscience) en San Diego.
El uso de terapia de reemplazo de hormonas tras la menopausia declinó marcadamente en EE. UU. después de que un ensayo clínico que observaba la terapia con estrógeno y progestina se detuvo en 2002. Los investigadores hallaron que los beneficios, como las reducciones en el cáncer de colon, los sofocos y las fracturas de cadera no superaban a los riesgos, como el ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular y los coágulos sanguíneos.
Muchos expertos recomiendan que las mujeres en la menopausia tomen la dosis más baja de terapia hormonal posible durante el periodo más breve solo si sufren de síntomas molestos.
Para el estudio, Ycaza evaluó a mujeres que participaron en un estudio de mayor tamaño que observaba las diferencias entre tomar terapia de reemplazo hormonal poco después de la menopausia en comparación con más tarde, además del efecto de la terapia sobre el sistema cardiovascular. Ese estudio asignó a las mujeres a uno de dos grupos, las que tomaban reemplazo hormonal y las que no, y entonces les dio seguimiento durante casi cinco años. Para la investigación, Ycaza se enfocó en 42 de esas mujeres.
De forma aleatoria, las expuso a una situación estresante (colocando su mano en agua helada durante tres minutos) o a una situación no estresante. En cada sesión, midió los niveles de estrógeno y de cortisol, la hormona del estrés.
Tras cada situación, las mujeres tomaron pruebas para medir su memoria de trabajo, como recordar una lista de palabras mientras leían oraciones y tomar decisiones sobre si las oraciones eran gramaticalmente correctas.
Ycaza observó el rendimiento y entonces revisó si los niveles de estrógeno y cortisol eran un factor. "Nuestras mujeres en el nivel inferior [de estrógeno] mostraron una reducción en el número de palabras que podían recordar tras [la situación de] estrés", señaló.
Recordaron alrededor del 50 por ciento de las palabras tras estresarse. "Si no se estresan, recuerdan alrededor del 60 por ciento".
Las mujeres con el estrógeno más alto recordaron el 55 por ciento de las palabras cada vez, independientemente de si estaban estresadas o no antes de la prueba.
Los niveles de cortisol de las mujeres con menos estrógeno se duplicaron después de la exposición estresante, respecto a antes de la misma. Los niveles de cortisol en las mujeres con más estrógeno aumentaron muy poco tras la exposición estresante.
En el nuevo estudio, no se sabía qué mujeres tomaban la terapia de reemplazo hormonal. La investigación no probó una relación causal entre que una mujer tuviera unos niveles más altos de la hormona y no tener una reducción en la memoria.
Las mujeres mayores pueden recurrir a otros métodos además de la terapia hormonal para proteger la memoria, aseguró el Dr. James Burke, director de la Clínica de Trastornos de la Memoria del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte. Burke no participó en el estudio.
"En general, la investigación respalda el ejercicio diario, la estimulación intelectual, la participación social y una dieta mediterránea", comentó Burke.
"Los resultados son interesantes, pero el estudio fue pequeño", dijo. Añadió que sumergirse en agua helada "no es igual que los factores estresantes de la vida real".
Otro experto dijo que el tratamiento hormonal solo sería viable para ciertas mujeres.
"Los riesgos establecidos de la terapia de reemplazo hormonal para la mujer postmenopáusica promedio no justifican los beneficios potenciales", aseguró el Dr. Gary Kennedy, director de psiquiatría geriátrica del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York, que revisó los hallazgos del estudio. "Sin embargo, en esa minoría de mujeres que experimentan síntomas graves, el riesgo vale la pena para mantener la función".
El ejercicio ayuda a las mujeres a soportar los efectos del estrés, enfatizó.
El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Envejecimiento de EE. UU. Debido a que se presentaron en una reunión médica, las conclusiones deben ser consideradas como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por colegas.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Las hierbas medicinales son beneficiosas para los síntomas postmenopáusicos.




Un nuevo estudio ha indicado que las hierbas medicinales y complementarias pueden ayudar a hacer frente a los síntomas climatéricos.

Muchas mujeres recurren a la terapia de reemplazo hormonal para reducir los síntomas como los sofocos, sin embargo, la investigación publicada en Obstetrician and Gynaecologist indica que los tratamientos alternativos, como las opciones de hierbas, también pueden dar resultados positivos.


Se encontró que la soja es particularmente eficaz en la reducción de los sofocos, junto con el trébol rojo y el cohosh negro (actaea racemosa).


Las mujeres que están preocupadas por los posibles riesgos para la salud que plantea la terapia de reemplazo hormonal por lo tanto, podrían considerar este enfoque como una alternativa.

Jason Waugh, editor en jefe de la revista Obstetrician and Gynaecologist, comentó: "Los síntomas posmenopáusicos pueden ser muy molestos y es importante revisar las ventajas y limitaciones de los tratamientos no farmacológicos disponibles, así como los elementos farmacológicos."


Añadió que los cambios en el comportamiento de una persona también pueden ayudar a reducir los síntomas climatéricos, como dejar de fumar, usar ropa en capas y tratar algunas técnicas de relajación.

martes, 9 de julio de 2013

La dieta mediterránea está asociada con menores sofocos en la menopausia.


Un estudio de Australia sugiere que las mujeres con una dieta rica en frutas, ciertas verduras, pasta y vino tinto son menos propensas a padecer sofocos y sudoración nocturna durante la menopausia.
Tras estudiar a 6.000 mujeres durante nueve años, los autores observaron que las que consumían gran cantidad de frutillas, piña y melón, y tenían una alimentación más parecida a la dieta mediterránea eran un 20 por ciento menos propensas a mencionar esos síntomas.
En cambio, las mujeres menopáusicas con una dieta rica en azúcar y grasas eran un 23 por ciento más propensas a sentir sofocos y sudoración nocturna.
El estudio no prueba que ciertos alimentos previenen o provocan los sofocos, pero es uno de los primeros que asocian los patrones alimentarios, no sólo ciertos suplementos, con síntomas menopáusicos.

"El estudio está bien diseñado, pero no me emocionaría tanto porque no hallamos una explicación", dijo Teresa Fung, investigadora especializada en nutrición de Simmons College, Boston. "Ignoramos los mecanismos biológicos involucrados", agregó.

El estudio:
El equipo entrevistó a 6.040 mujeres de entre 50 y 55 años sobre qué comían y con qué frecuencia, y si fumaban, bebían alcohol o hacían ejercicio. Todas habían llegado a la menopausia naturalmente.
Al inicio del estudio, el 58 por ciento tenía sofocos, sudoración nocturna o ambos. En los nueve años siguientes, las mujeres que comían frutas y alimentos de la dieta mediterránea (ajo, verduras de hojas, pasta y vino tinto) tenían menos sofocos, tras considerar otros hábitos del estilo de vida.
Pero las verduras en general, la carne y los lácteos no estuvieron asociados con una mayor o menor posibilidad de desarrollar síntomas menopáusicos, según publican Gerrie-Cor Herber-Gast y Gita Mishra, de la Universidad de Queensland, en American Journal of Clinical Nutrition.
La terapia hormonal es un tratamiento efectivo conocido para los sofocos. Pero dado que esos fármacos estuvieron asociados con un aumento del riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca, ACV y cáncer mamario en el estudio Women's Health Initiative, los investigadores y las mujeres han estado buscando alternativas más seguras.
Para Herber-Gast y Mishra, las dietas reducidas en grasas y ricas en fibra podrían estabilizar los niveles de estrógeno y aliviar los sofocos y la sudoración nocturna. O que la dieta mediterránea mantenga los niveles de azúcar en sangre dentro del rango óptimo, lo que también podría reducir el riesgo de las mujeres de padecer síntomas molestos.
"Aún no contamos con tantos estudios como para realizar recomendaciones", dijo Fung, que no participó del estudio.
Comentó que dados los cambios, físicos y psicológicos, que ocurren en la menopausia, sería un momento ideal para que las mujeres piensen en mejorar su dieta y su salud general. 



miércoles, 10 de abril de 2013

¿Son útiles los fármacos en la Menopausia?



La FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de EEUU) ha anunciado los resultados preliminares de dos fármacos que se han utilizado para tratar los síntomas asociados con la menopausia. 


Un estudio que involucró a más de 1.700 mujeres postmenopáusicas reveló que los fármacos reducían síntomas asociados con la menopausia durante un período corto pero no en un plazo largo. La reducción de los síntomas no era significativo a partir de 12 semanas. 

Michael Sweeney, director médico de un desarrollador farmacéutico asegura: "Hay una necesidad real de un producto aprobado para que las mujeres que no quieren usar hormonas no tengan que sufrir en silencio". 

Trébol rojo
En Soluciones en Femenino recomendamos terapias probadas. La fitoterapia combinada con trébol rojo y soja se ha mostrado eficaz y segura en la reducción de la sintomatología climatérica, reduciendo significativamente la frecuencia de los sofocos en mujeres postmenopáusicas y menopáusicas y con efecto positivo en la citología vaginal.


Para más información sobre este tipo de terapias: 


viernes, 18 de enero de 2013

Trébol Rojo y Soja: recomendados para combatir los síntomas postmenopáusicos.



Campo de Soja.  (c)Big Grey Mare

Muchas mujeres recurren a la terapia de reemplazo hormonal para reducir algunos de los síntomas de la menopausia como son los sofocos. Las hierbas y medicamentos complementarios también pueden ayudar a combatir los síntomas postmenopáusicos. 

Una investigación publicada en la revista Obstetrician and Gynaecologist confirma que las opciones de hierbas dan resultados positivos para hacer frente a estos síntomas. Se confirmó que la soja es particularmente eficaz en la reducción de los síntomas junto al trébol rojo y el cohosh negro.

(c)gmayfield10
Las mujeres que estén preocupadas por los posibles inconvenientes de la terapia de reemplazo hormonal podrían considerar este enfoque como una alternativa fiable.

El editor jefe de la revista, Jason Waugh apuntó: "los síntomas postmenopáusicos pueden ser muy angustiosos y es importante revisar las ventajas y limitaciones de los tratamientos disponibles no farmacológicos así como los farmacológicos".

Agregó que los cambios en el día a día de una persona pueden ayudar a reducir los síntomas del climaterio, como dejar de fumar, llevar ropa más fresca y aprender técnicas de relajación.

A la hora de seleccionar tratamientos para combatir los síntomas postmenopáusicos, se ha de tener en cuenta su fiabilidad y eficacia así como su composición en soja o trébol rojo. 

Son recomendables los compuestos de fitoterapia que combinen estos ingredientes y que abarquen la mayor parte de la sintomatología climatérica. 





jueves, 8 de noviembre de 2012

¿Hipnosis para reducir los sofocos? Es posible.

(c) Lachlan Hardy
La hipnosis puede ayudar a reducir los sofocos en las mujeres postmenopáusicas, reduciendo su frecuencia hasta un 74 por ciento, afirma una reciente investigación.
Los sofocos afectan a aproximadamente el 80 por ciento de las mujeres cuando entran en la menopausia. Al acaloramiento repentino le pueden seguir escalofríos y eso puede empeorar la calidad de vida.
El investigador Gary Elkins, director del Laboratorio de Investigación de Medicina de Cuerpo y Mente de la Universidad de Baylor de Waco, Texas, asignó a 187 mujeres que sufrían al menos de 7 sofocos diarios a que se sometieran a cinco sesiones semanales de hipnosis clínica practicadas en casa o a un tratamiento de comparación llamado atención estructurada.
Las mujeres informaron de sus sofocos durante 12 semanas, y los investigadores también midieron la frecuencia de los sofocos con un monitor para la conductancia de la piel.
"Nuestros resultados indicaron que hubo una reducción en la percepción de los sofocos y una reducción fisiológicamente verificada de los mismos en tres meses", aseguró Elkins.
El estudio aparece en la edición en línea del 22 de octubre de la revista Menopause.
Las mujeres incluidas en el grupo de comparación se reunieron una vez a la semana durante cinco semanas con un médico. Debatieron sobre los síntomas, evitaron cualquier sugerencia negativa, y se les proporcionó una grabación con la información sobre los sofocos que escuchaban todos los días.
Las que participaban en el grupo de hipnosis iban a cinco sesiones semanales con un médico con conocimientos sobre hipnosis. Se les sugerían imágenes de algo fresco, de un lugar seguro o de relajación, y elegían la que querían utilizar. Además, se les suministraba una grabación de una inducción hipnótica para practicar diariamente.
Después de 12 semanas, el grupo de hipnosis informó que los sofocos habían disminuido en un 74 por ciento, mientras que en el grupo de comparación disminuyó un 17 por ciento.
El estudio fue financiado por el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de EE. UU. de los Institutos Nacionales de Salud.
Después del estudio Iniciativa de salud de las mujeres, publicado en 2003, que halló que el riesgo de problemas cardiacos, como la enfermedad cardiaca, aumenta con la terapia hormonal a largo plazo, muchas mujeres buscan alternativas no hormonales para aliviar los sofocos. En un estudio previo, Elkins había hallado que la hipnosis ayudó a las supervivientes de cáncer de mama a reducir los sofocos en casi un 70 por ciento.
Según Elkins, un inconveniente es la falta de personas entrenadas en hipnosis para los sofocos. Él espera elaborar un programa en CD o DVD.
La reducción de casi un 75 por ciento "es un resultado muy bueno", afirmó la Dra. Margery Gass, directora ejecutiva de la Sociedad Norteamericana de Menopausia (North American Menopause Society) y consultora en la Clínica Cleveland. Ella revisó los hallazgos.
El inconveniente más probable del uso de la hipnosis para los sofocos, afirmó, es el esfuerzo que se requiere. El entrenamiento inicial lo debe impartir un profesional en la atención de salud con conocimientos en hipnosis "y entonces se ha de practicar en casa", explicó.
Los expertos no saben con exactitud el modo en que la hipnosis funciona para rebajar los sofocos. Gass afirmó que probablemente afecta a la regulación del termostato del cuerpo en el cerebro.

viernes, 29 de junio de 2012

El ejercicio moderado puede reducir el riesgo de cáncer de mama.

(c) mueritz
Un estudio reciente sugiere que las mujeres que hacen ejercicio podrían reducir su riesgo de cáncer de mama en hasta 30 por ciento.
Sin embargo, el aumento de peso podría socavar el beneficio del ejercicio, señalaron los investigadores.

"Nuestro estudio mostró que la actividad física recreativa moderada podría reducir el riesgo de cáncer de mama", afirmó la investigadora líder Lauren McCullough, de la Facultad Gillings de Salud Pública Global de la Universidad de Carolina del Norte.
"Algo importante que encontramos fue una reducción en el riesgo de cáncer de mama en las mujeres que hacían ejercicio tras la menopausia", comentó. "Es algo particularmente alentador, dada la edad tardía de inicio para el cáncer de mama".

El informe aparece en la edición en línea del 25 de junio de la revista Cancer.
Para el estudio, el equipo de McCullough recolectó datos sobre más de 1,500 mujeres con cáncer de mama, y un número similar de mujeres sin la enfermedad. Todas las mujeres habían participado en el Proyecto de estudio sobre el cáncer de mama de Long Island.
Hallaron que las mujeres que hacían ejercicio antes o después de la menopausia tenían un menor riesgo de cáncer de mama.

Las mujeres que hacían de 10 a 19 horas de ejercicio por semana mostraban el mayor beneficio, una reducción en el riesgo de alrededor de 30 por ciento.
El riesgo de cáncer de mama se redujo con cualquier cantidad de ejercicio, halló el estudio. La reducción en el riesgo se observó sobre todo en el cáncer de mama de receptor de estrógeno positivo, el tipo más comúnmente diagnosticado entre las estadounidenses.
Sin embargo, incluso entre las mujeres activas, aumentar una cantidad significativa de peso, sobre todo después de la menopausia, incrementaba el riesgo de cáncer de mama, negando el efecto beneficioso del ejercicio, hallaron los investigadores.
McCullough dijo que se desconocen los motivos de que el ejercicio esté relacionado con un menor riesgo de cáncer de mama.
Pero se sabe que mantener un peso corporal normal se asocia con una reducción en el riesgo de cáncer de mama.
"Se piensa que una reducción de la grasa corporal resulta en una menor exposición a las hormonas, factores de crecimiento y marcadores pro inflamatorios en circulación, que se ha mostrado se relacionan con el riesgo de cáncer de mama", comentó.
"Otros mecanismos incluyen una mejor respuesta inmunitaria, capacidad antioxidante y reparación del ADN", añadió.
Una experta considera que reducir el riesgo de cáncer de mama implica vivir un estilo de vida más sano en general.
"Cada vez hay más evidencia de que una de las cosas que las mujeres pueden hacer para reducir el riesgo de cáncer de mama y otros cánceres es modificar su estilo de vida", enfatizó la Dra. Stephanie Bernik, jefa de cirugía oncológica del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Las mujeres que hacen más ejercicio probablemente lleven un estilo de vida más sano: vigilan la alimentación, no fuman, no beben. "Es difícil decir que se trata solo del ejercicio", comentó Bernik. "Esto concuerda con lo que les decimos a las pacientes, que si llevan un estilo de vida sano, probablemente pueden reducir el riesgo de cáncer".






Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Lauren McCullough, M.S.P.H., University of North Carolina Gillings School of Global Public Health, Chapel Hill, N.C.; Stephanie Bernik, M.D., chief, surgical oncology, Lenox Hill Hospital, New York City; June 25, 2012, Cancer, online
HealthDay

lunes, 4 de junio de 2012

Último estudio sobre la Soja y los sofocos.

©solylunafamilia

Una investigación reciente demuestra que dos raciones diarias de soja pueden reducir la frecuencia y el grado de los sofocos que sufren las mujeres durante la menopausia en hasta un 26% en comparación con un placebo.

El estudio llevado a cabo en la Universidad de Delaware y publicado en Menopause: la revista de la Asociación Norte Americana de la Menopausia es el estudio más grande publicado hasta la fecha sobre los efectos de la soja en la menopausia.

Los investigadores analizaron 19 estudios existentes y analizaron los registros médicos de más de 1200 mujeres y encontraron que a pesar de las discrepancias acerca de la dosis, el efecto global de la soja seguía siendo positivo.

Según el equipo del estudio, la ingestión de 54 miligramos de isoflavonas de soja todos los días durante un período de 6 semanas a un año es el curso de acción más efectivo.

Los investigadores se interesaron en la soja después de darse cuenta de la baja frecuencia de sofocos que sufren las mujeres japonesas, que podría deberse a su dieta.


lunes, 26 de septiembre de 2011

El Trébol Rojo disminuye, de forma significativa los síntomas depresivos y de ansiedad asociados a la menopausia.

©Isfugl
En general, alrededor del 75% de las mujeres peri y post-menopáusicas son
sintomáticas

Los principales síntomas asociados a la menopausia son: sofocos, cefalea,
irritabilidad, depresión, insomnio, sequedad vaginal, disminución de la
concentración, de la libido, de la tersura de la piel y dispareunia


 La menopausia, debido a su sintomatología, tiene repercusiones tanto médicas como sociales. Según explica el Dr. Peter Chedraui –Ginecólogo del Instituto para la Salud de la Mujer, Guayaquil, Ecuador, y coautor del artículo “Improvement of postmenopausal depressive and anxiety symptoms after treatment with isoflavones derived from red clover extracts”, publicado en Maturitas, en Marzo del 2010- “su relación médica radica en la disminución de estrógenos que, a corto plazo, incrementa el riesgo de síntomas menopáusicos, los cuales a su vez disminuyen la calidad de vida de la mujer” [1,2]. “Por otra parte –añade- pueden generar efectos a largo plazo, como el incremento del riesgo de padecer osteoporosis, problemas cardiovasculares, atrofia urogenital y enfermedad de Alzheimer” [3].

Con todo ello, el impacto social relacionado a la sintomatología climatérica, tanto en las mujeres peri-menopáusicas como en las post-menopáusicas, es bastante alto, ya que muchos de sus síntomas se ven reflejados directamente en sus relaciones personales y estilos de vida. La irritabilidad, sofocos, insomnio, depresión, dispareunia, sequedad vaginal, disminución de la concentración, disminución de la libido, disminución de su autoestima, entre otros, son muchos de los problemas a los que se enfrentan el 75% de las mujeres menopáusicas. 

“Gracias a los recientes estudios publicados sobre los beneficios del trébol rojo  (Trifolium pratense) se puede afirmar que, mediante la ingesta de una dosis adecuada del extracto derivado de esta planta, se logra disminuir, al cabo de noventa días y de forma significativa, los síntomas depresivos y de ansiedad. Además, combinarlo con isoflavonas de soja se podría potenciar el tratamiento, teniendo en cuenta el nivel de evidencia A en el abordaje específico de los sofocos”, comenta el Dr. Chedraui. 

En este sentido, Fitogyn®, de Casen Fleet, es el primer y único medicamento de  fitoterapia combinada con trébol rojo y soja que se ha mostrado eficaz y seguro en la reducción de la sintomatología climatérica, reduciendo significativamente la frecuencia de los sofocos en mujeres menopáusicas.  

En cuanto al futuro en el tratamiento de los síntomas menopáusicos, el Dr. Chedraui  recalca que “la clave está en individualizar el tratamiento, utilizar dosis óptimas que aporten beneficios y minimicen los riesgos, así como analizar de forma pormenorizada los riesgos que puedan aparecer. De acuerdo a esto, se vaticina que habrá una tendencia hacia alternativas naturales o compuestos no hormonales, que mejoren los síntomas con los menos efectos secundarios posibles”. 

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ginecológicos más comunes, entra en: www.solucionesenfemenino.com, contacta con nosotros vía Facebook o síguenos en Twitter. 



__________
[1] Chedraui P, Pérez-López FR, Mendoza M, Morales B, Martinez MA, Salinas AM, et al. Severe
menopausal symptoms in middle aged women are associated to female and male factors Arch Gynecol
Obstet 2010;281:879-885.

[2] Chedraui P, Blümel JE, Baron G, Belzares E, Bencosme A, Calle A, et al. Impaired quality of life
among middle aged women: A multicentre Latin American study. Maturitas 2008;61:323-329.

[3] Pérez-Lopez FR, Chedraui P, Gilbert JJ, Pérez-Roncero G. Cardiovascular risk in menopausal women
and prevalent related co-morbid conditions: facing the post-Women’s Health Initiative era. Fertil Steril
2009;64:1171-1186.

jueves, 14 de julio de 2011

Las Isoflavonas, presentes en la Soja y en el Trébol Rojo, ayudan a mejorar los síntomas de la menopausia.


©gacha223
Los trastornos emocionales, como depresión, ansiedad y cambios de humor, son problemas que se presentan de manera frecuente en mujeres peri y post-menopáusicas

Los sofocos, una sensación de calor que aparece de forma repentina y transitoria, normalmente de noche, también son habituales

La soja y el trébol rojo son isoflavonas de origen vegetal con actividad estrogénica con claros beneficios para la salud de las mujeres posmenopáusicas

Los trastornos emocionales, como depresión, ansiedad y cambios de humor son problemas que se presentan de manera frecuente en mujeres peri y post-menopáusicas. Más del 70% de ellas acusa llanto fácil, irritabilidad y síntomas de infelicidad durante la peri-menopausia, y más del 60% de las mujeres en su post-menopausia sufren ansiedad, depresión y pérdidas de memoria.

Aunque no está demostrado que exista más riesgo de sufrir una depresión durante este periodo que en el resto de la vida de la mujer, los fuertes cambios hormonales producen alteraciones en el estado de ánimo, caracterizados por fuertes subidas y bajadas.

Por otra parte, los sofocos, una sensación de calor que aparece de forma repentina y transitoria, normalmente de noche, también son habituales. Se estima que alrededor del 80% de las mujeres con menopausia sufre, al menos, un sofoco en este periodo. Esta sensación de calor suele ir seguida de escalofríos y sudoración.

No todas las mujeres padecen con la misma intensidad los síntomas de la menopausia, pero todas los sienten de manera más o menos frecuente. Lo más aconsejable para reducir estos efectos es mantener hábitos de vida saludables e incorporar en la alimentación la soja y el trébol rojo, que ayudan a reducir la intensidad de los sofocos gracias a los fitoestrógenos, un tipo de isoflavona.

©Tim Patterson
Beneficios de la fitoterapia combinada

La utilización de plantas medicinales, conocida como fitoterapia combinada, para prevenir o tratar ciertas patologías, siempre bajo supervisión médica, se ha convertido en una tendencia terapéutica habitual. En este sentido, se han demostrado los beneficios de la soja en el tratamiento de los síntomas de la menopausia, beneficios que se incrementan si se combina con el trébol rojo, puesto que ambos contienen fitoestrógenos.

Estas isoflavonas de origen vegetal son sustancias naturales con actividad estrogénica que proporcionan claros beneficios para la salud de las mujeres posmenopáusicas. Así, tras unos meses de tratamiento, estos compuestos naturales, habitualmente bien tolerados, reducen significativamente los sofocos, sudoraciones, sintomatología psíquica, reducción de los niveles de colesterol total, además de tener un efecto positivo en la citología vaginal.

Por su parte, los efectos positivos de las isoflavonas derivadas de extractos de trébol rojo en el tratamiento de los síntomas asociados a la menopausia han sido demostrados en un estudio científico[1]. En este sentido, los resultados del estudio muestran que los síntomas de la depresión y la ansiedad se redujeron en el 80% después de 90 días de suplementación con 80 miligramos de isoflavonas de trébol rojo.

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[1] M. Lipovac et al. Improvement of postmenopausal depressive and anxiety symptoms alter treatment with isoflavonas derived form red clover extracts. Maturitas 65 (2010) 258-261

lunes, 14 de marzo de 2011

La otra cara de los sofocos en la menopausia.

IMG_4918photo © 2010 Jimmy Baikovicius | more info (via: Wylio)

Tres de cada cuatro mujeres experimentan a diario sofocos por culpa de la menopausia. Pero aunque sea molesto e incómodo, parece tener sus ventajas. En la Universidad de Harvard han evidenciado en un estudio que las mujeres que padecen los sofocos típicos de la menopausia tienen menos riesgo de padecer enfermedad cardiovascular o accidente cerebrovascular.

Estudios previos sobre este tema apuntaban a que estos síntomas de la menopausia se asociaban con mayores niveles de presión arterial y colesterol, signos de riesgo de enfermedad cardíaca; pero los resultados de este estudio muestran algo distinto.

En el estudio se revisaron 60.000 historias médicas de mujeres que participaron en el Estudio multipaís de la OMS sobre Salud de la Mujer para observar la relación entre los sofocos y problemas cardiovasculares. Los resultados fueron que las mujeres con sofocos al comienzo de la menopausia (lo común) tenían un 17% menos de riesgo de padecer un accidente cerebrovascular y un 11% menos de tener una patología cardíaca.

No se sabe cuál es la causa que sostiene estos resultados, pero se necesitarán estudios posteriores para aclararlo. No cabe olvidar que es un estudio hecho sobre historias médicas, pero “es reconfortante que estos síntomas no parecen correlacionar con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular” dice el investigador principal.

Aún así, la edad, el tabaquismo, las dietas grasas, el sedentarismo o la historia familiar son factores más determinantes que los sofocos en la salud cardiovascular.

Vía: ElMundo Fuente: menopause journal