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miércoles, 23 de octubre de 2013

Los "poderes" de la leche materna.



Hace mucho que los expertos sospechan que la leche materna tiene el poder de evitar que los bebés se infecten con el VIH, y una investigación reciente ofrece información sobre el motivo de que tal vez sea así.
Los investigadores afirman que han descubierto un componente de la leche materna que parece matar al virus que provoca el SIDA, evitando potencialmente que algunos bebés sean infectados por sus madres.
"Aunque contamos con fármacos antirretrovirales que pueden funcionar para evitar la transmisión entre madre e hijo, no todas las mujeres embarazadas se hacen la prueba del VIH, y menos del 60 por ciento reciben medicamentos preventivos, sobre todo en los países con pocos recursos", apuntó en un comunicado de prensa de la Universidad de Duke la autora principal del estudio, la Dra. Sallie Permar, profesora asistente de pediatría de la universidad. "Sigue habiendo una necesidad de estrategias alternativas para prevenir la transmisión entre madre e hijo, y por eso este trabajo es importante".
Según UNICEF, se estima que 330,000 niños en todo el mundo fueron infectados por sus madres durante el embarazo o el parto en 2011.
No se sospechaba que la proteína que los investigadores hallaron, conocida como Tenascina-C o TNC, tuviera capacidades germicidas. Los investigadores llegaron a sus conclusiones tras evaluar muestras de leche materna de madres no infectadas para ver si podían combatir a las cepas del VIH.
"La TNC es un componente de la 'matriz extracelular' que es integral para la forma en que los tejidos se sostienen intactos", explicó Permar. "Es una proteína que tiene que ver con la sanación de las heridas, y que tiene un papel en la reparación del tejido. También se sabe que es importante para el desarrollo fetal, pero nunca se han descrito su motivo para ser un componente de la leche materna ni sus propiedades antivirales".
Las investigaciones futuras deben examinar si la proteína funciona con otros componentes de la leche materna para combatir el VIH, planteó.
El Dr. Barton Haynes, director del Instituto de Vacunas Humanas de la Duke, añadió que "el descubrimiento del efecto inhibidor del VIH de esta proteína común en la leche materna ofrece una explicación potencial sobre por qué los bebés que nacen de madres infectadas con el VIH y que son amamantados no se infectan con más frecuencia".
"También provee respaldo para inducir factores de inhibición en la leche materna que podrían ser incluso más protectores, como anticuerpos, que protegerían completamente a los bebés de la infección con el VIH en este ámbito", apuntó Haynes.
El estudio aparece en la edición del 17 de octubre de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Los trastornos de la alimentación añaden riesgos a la salud materna.


Un estudio publicado recientemente sugiere que las mujeres con trastornos de la alimentación son más propensas a experimentar problemas de salud reproductiva respecto a la población femenina general.

Investigadores de la Universidad de Helsinki y el Instituto Nacional para la Salud y Bienestar de Finlandia examinaron los registros médicos de alrededor de 11.000 mujeres durante un período de 15 años. Más de 2.000 de ellas eran pacientes de la clínica de trastorno de la alimentación de la Helsinki University Central Hospital.

Los investigadores encontraron que en comparación con los del grupo de control, las mujeres con trastornos de la alimentación eran menos propensas a tener hijos en primer lugar. Esto fue particularmente pronunciado en las pacientes con anorexia, entre las cuales la tasa de embarazo fue menos de la mitad de la registrada en mujeres sanas.

Del mismo modo, algunos de los sujetos con trastornos de la alimentación mostraron un mayor riesgo de resultados maternos adversos. Por ejemplo, las mujeres con trastorno por atracones tenían tres veces más probabilidades de sufrir abortos involuntarios que los del grupo control. La mitad de los embarazos terminó de esta manera.

"La detección precoz, la atención eficaz y períodos de seguimiento largos para trastornos de la alimentación son cruciales en la prevención de problemas de salud reproductiva", concluyó el investigador Milla Linna.

martes, 9 de julio de 2013

La dieta mediterránea está asociada con menores sofocos en la menopausia.


Un estudio de Australia sugiere que las mujeres con una dieta rica en frutas, ciertas verduras, pasta y vino tinto son menos propensas a padecer sofocos y sudoración nocturna durante la menopausia.
Tras estudiar a 6.000 mujeres durante nueve años, los autores observaron que las que consumían gran cantidad de frutillas, piña y melón, y tenían una alimentación más parecida a la dieta mediterránea eran un 20 por ciento menos propensas a mencionar esos síntomas.
En cambio, las mujeres menopáusicas con una dieta rica en azúcar y grasas eran un 23 por ciento más propensas a sentir sofocos y sudoración nocturna.
El estudio no prueba que ciertos alimentos previenen o provocan los sofocos, pero es uno de los primeros que asocian los patrones alimentarios, no sólo ciertos suplementos, con síntomas menopáusicos.

"El estudio está bien diseñado, pero no me emocionaría tanto porque no hallamos una explicación", dijo Teresa Fung, investigadora especializada en nutrición de Simmons College, Boston. "Ignoramos los mecanismos biológicos involucrados", agregó.

El estudio:
El equipo entrevistó a 6.040 mujeres de entre 50 y 55 años sobre qué comían y con qué frecuencia, y si fumaban, bebían alcohol o hacían ejercicio. Todas habían llegado a la menopausia naturalmente.
Al inicio del estudio, el 58 por ciento tenía sofocos, sudoración nocturna o ambos. En los nueve años siguientes, las mujeres que comían frutas y alimentos de la dieta mediterránea (ajo, verduras de hojas, pasta y vino tinto) tenían menos sofocos, tras considerar otros hábitos del estilo de vida.
Pero las verduras en general, la carne y los lácteos no estuvieron asociados con una mayor o menor posibilidad de desarrollar síntomas menopáusicos, según publican Gerrie-Cor Herber-Gast y Gita Mishra, de la Universidad de Queensland, en American Journal of Clinical Nutrition.
La terapia hormonal es un tratamiento efectivo conocido para los sofocos. Pero dado que esos fármacos estuvieron asociados con un aumento del riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca, ACV y cáncer mamario en el estudio Women's Health Initiative, los investigadores y las mujeres han estado buscando alternativas más seguras.
Para Herber-Gast y Mishra, las dietas reducidas en grasas y ricas en fibra podrían estabilizar los niveles de estrógeno y aliviar los sofocos y la sudoración nocturna. O que la dieta mediterránea mantenga los niveles de azúcar en sangre dentro del rango óptimo, lo que también podría reducir el riesgo de las mujeres de padecer síntomas molestos.
"Aún no contamos con tantos estudios como para realizar recomendaciones", dijo Fung, que no participó del estudio.
Comentó que dados los cambios, físicos y psicológicos, que ocurren en la menopausia, sería un momento ideal para que las mujeres piensen en mejorar su dieta y su salud general. 



viernes, 28 de junio de 2013

Menos humos, más salud.



Todas sabemos que el verano no sería lo mismo sin una barbacoa en el jardín. Sin embargo, los expertos advierten que la carne quemada y el sabor ahumado del asado a la parrilla podrían poner en riesgo su salud.

La buena noticia es que si planifica con antelación y toma algunas decisiones inteligentes, podrá disfrutar de las barbacoas del verano y reducir su exposición a sustancias químicas que pueden causar cáncer.

Asar a la parrilla a alta temperatura puede transformar las proteínas presentes en las carnes rojas, de cerdo, ave y pescado en aminas heterocíclicas (AHC), sustancias químicas que han sido relacionadas con cánceres de mama, estómago, próstata y colon.

“Lo que pasa es que las altas temperaturas pueden modificar la forma de la estructura de las proteínas en la carne y convertirlas en un agente irritante del organismo que está considerado un carcinógeno químico”, señaló Stacy Kennedy, nutricionista del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en un comunicado de prensa.

Otro agente causante de cáncer, los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), están presente en el humo de la barbacoa. Los HAP se forman cuando la carne, al cocinarla a la parrilla, suelta grasa y jugos sobre la fuente de calor.
“Es justo aquí cuando se producen los componentes principales que causan cáncer”, señaló Kennedy. “Así que usted querrá reducir la exposición a ese humo”.
Para aquellos que tienen pensado encender la parrilla este verano, os ofrecemos los siguientes consejos a fin de reducir la exposición a los agentes que causan cáncer.
  • Elige las carnes con prudencia. Evita asar a la parrilla carnes muy grasas, como las costillas y salchichas. A cambio, elige carnes magras que sueltan menos grasa y producen menos humo. Retira siempre la piel y el exceso de grasa. También es buena idea elegir cortes de carne más pequeños, como las brochetas, que requieren un menor tiempo de cocción.
  • Los adobos, que sean suaves. Los marinados y adobos más espesos tienden a chamuscar la carne, lo que aumenta la exposición a los agentes que causan cáncer. Elige marinados a base de vinagre o limón, que crearán una capa protectora sobre la carne.
  • Reduzca el tiempo del asado a la parrilla. Siempre descongele la carne antes de cocinarla. Las carnes y el pescado deben cocinarse parcialmente en el microondas antes del asado a la parrilla. Esto reducirá el tiempo de cocción y el riesgo de exceso de humo.
  • ¡Media vuelta!. Voltear las hamburguesas una vez cada minuto le ayudará a evitar que la carne se queme o chamusque.
  • Ten en cuenta el lugar donde coloca los alimentos. Asegurate de colocar los alimentos al menos a 15 cm de distancia de la fuente de calor. Evitarás que se quemen.
  • Considera la posibilidad de asar también vegetales. Asa a la parrilla tus vegetales favoritos ya que no contienen proteínas que forman los nocivos AHC. “La gente se sorprende, pero se pueden comer vegetales chamuscados con total seguridad”, apunta Kennedy. “Sus proteínas son diferentes y no tienen el mismo efecto que las de la carne”.
A pesar de los riesgos, los aficionados a las barbacoas deben mantener las cosas en perspectiva. “Si prepara alimentos a la parrilla y sigue los consejos de seguridad adecuados, el riesgo de contraer cáncer es muy bajo”, aseguró. “Tener sobrepeso o ser obeso, afecciones que han alcanzado niveles de epidemia en EE. UU., son factores de riesgo mucho más importantes para desarrollar cáncer que el consumo de alimentos a la parrilla”.

miércoles, 3 de abril de 2013

Aumentar el consumo de fibra reduce el riesgo de ACV.


(c)dgbury
Según un nuevo estudio británico, comer más alimentos ricos en fibra aparentemente reduce el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV - Wikipedia). 
Por cada 7 gramos que se consuman de fibra al día, el riesgo de un individuo de sufrir un ACV inicial parece descender un 7% - concluyeron los investigadores tras analizar las investigaciones llevadas a cabo durante más de 20 años -.
"Esto es importante porque la mayoría de las personas en EE. UU. no comen suficientes alimentos ricos en fibra", afirmó la coautora del estudio, Victoria Burley, del Centro de Epidemiología y Bioestadísticas de la Universidad de Leeds, en Inglaterra.
"El consumo total de fibra alimenticia a partir de los alimentos debería ser de 25 a 30 gramos al día, pero las personas en EE. UU. ingieren en promedio la mitad de esta cantidad", afirmó Burley.
Para la mayoría de las personas no resultaría difícil aumentar la ingesta total de fibra en 7 gramos al día, concluyó el equipo. Una amplia gama de alimentos que se consumen a diario permitiría alcanzar este objetivo, afirmaron los autores.
Una porción de pasta integral más alguna fruta y una porción estándar de tomates contiene la fibra recomendada para un día. 
(c)jlastras
Los hallazgos se suman a la evidencia establecida previamente que indicaba que el consumo de fibra alimenticia a partir de plantas (lo que incluye la fruta, los frutos secos, las verduras y los granos integrales) puede frenar la acción de los factores claves que aumentan el riesgo de ACV, como la hipertensión y los niveles altos del colesterol (LDL), llamado "colesterol malo".
Los ACV se producen cuando un coágulo obstruye un vaso sanguíneo en el cerebro o cuando un vaso sanguíneo se derrama en el cerebro. El ACV y otras enfermedades de los vasos sanguíneos del cerebro son la segunda causa de muerte en el mundo, al provocar más de 6 millones de muertes anualmente y dejar a una gran cantidad de personas con una discapacidad duradera.
"Todo lo que se pueda hacer, por poco que sea, para mejorar la prevención es importante y podría tener un impacto en miles de vidas", indicó Burley. Esto es especialmente cierto para las personas que ya están en riesgo de ACV, como los fumadores, las personas obesas y las que padecen de hipertensión, señaló el estudio.

Para saber más del estudio:
Para realizar el estudio, publicado en la edición de mayo de la revista Stroke, los investigadores analizaron cuidadosamente los resultados de ocho estudios previos realizados en Estados Unidos, Japón, Europa y Australia. Todos fueron publicados entre 1990 y 2012.
En términos generales, el equipo de estudio descubrió que cuanta más fibra alimenticia se consumía, menor era el riesgo de sufrir por primera vez un ACV.
No obstante, los investigadores no fueron capaces de desentrañar qué alimentos en particular, ricos en fibra, podrían ofrecer el mayor beneficio protector, dada la falta de datos específicos sobre los alimentos en los estudios revisados. Se necesitaría más investigación para elaborar una lista de la compra ideal para la prevención del ACV.
(c)Josemaría
Además, el análisis solo examinó los posibles beneficios de la fibra obtenida directamente de los alimentos, más que de los complementos, "de modo que no podemos afirmar que los complementos de fibra proporcionarían los mismos beneficios que los alimentos ricos en fibra", advirtió Burley.
"Aumentar la ingesta de fibra no implica necesariamente un cambio radical de la dieta", enfatizó Burley. "Podría significar solo un cambio del pan blanco al integral, o de las hojuelas de maíz a las hojuelas de salvado".
Unas medidas tan sencillas como estas producen muchos beneficios, afirmó. "Hemos descubierto que el riesgo de ACV se reduce con tan solo un pequeño aumento en la ingesta de fibra, sobre todo si actualmente consume muy poco", agregó.
Lona Sandon, dietista registrada y profesora asistente de nutrición clínica en el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, afirmó que la revisión británica "vuelve a lo que hemos estado diciendo a la gente durante años".
"Esto no se trata de salir y comprar algo de Metamucil", aseguró. "Se trata de comer alimentos más sanos y tender hacia una dieta basada en las plantas, porque la gente no come suficiente fruta y verdura".
La fibra está relacionada con alimentos que son sanos por una gran cantidad de razones complejas, así que es difícil afirmar que la fibra sola es la que ofrece esta clase de protección, añadió Sandon.
"Pero, al final, se trata de atenerse a lo básico: comer cuatro o cinco tazas de fruta al día, hacer que la mitad de los granos que tome sean integrales, y ese tipo de cosas", aconsejó. "Si quiere estar sano, sabemos que esto funciona".

jueves, 7 de marzo de 2013

Síndrome Premenstrual, hierro y zinc.

(c) marthax

El Síndrome Premenstrual se refiere a un amplio rango de síntomas que:
  • Comienza durante la segunda mitad del ciclo menstrual (14 días o más después del primer día de su último ciclo menstrual).
  • Desaparece de 1 a 2 días después de que el período menstrual comienza.

Afecta a entre el 8 y el 15 por ciento de las mujeres en sus años fértiles. Los síntomas pueden ser físicos o emocionales, y podrían incluir sensibilidad en los senos, inflamación abdominal, cambios en el apetito, depresión y ansiedad.


No se ha identificado la causa exacta del síndrome premenstrual. Los cambios en los niveles de hormonas del cerebro pueden jugar un papel, pero esto no se ha demostrado.

El síndrome premenstrual puede estar relacionado con factores sociales, culturales, biológicos y psicológicos.
Muchas mujeres conocemos el dolor y el tumulto emocional del SPM. Pero un estudio reciente halla que unas dietas ricas en hierro proveniente de fuentes vegetales podrían ayudar a aliviar la afección.
En el estudio, las mujeres que comían de esta forma tenían alrededor de un tercio menos de probabilidades de desarrollar SPM que las mujeres que consumían menos hierro. Las fuentes no cárnicas de hierro incluyen los frijoles secos y las verduras de hojas verdes.
El estudio halló que otro mineral también hace una diferencia. Unos niveles más altos de zinc también se asociaron con menos SPM durante el periodo de diez años del estudio. Muchas frutas y verduras frescas contienen zinc.
"Parece que una variedad de minerales es importante para la salud del ciclo menstrual y para el SPM. Las mujeres deben consumir una dieta equilibrada, y si no obtienen suficientes nutrientes de la dieta, deben tomar un multivitamínico", recomendó la autora principal del estudio Elizabeth Bertone-Johnson, profesora asociada de la Universidad de Massachusetts en Amherts.
(c) marthax
Al igual que con el hierro, Bertone-Johnson señaló que no estaba claro cómo unos niveles más altos de zinc podrían proteger del SPM.
Pero el riesgo de desarrollar SPM se redujo significativamente en las mujeres que consumían más de 20 miligramos (mg) de hierro al día. El riesgo más bajo se observó en las mujeres que consumían casi 50 mg de hierro al día. Sin embargo, la ingesta diaria recomendada para las mujeres premenopáusicas es de 18 mg al día, según Bertone-Johnson.
En cuanto al zinc, también se observó un ligero efecto protector en las mujeres que consumían más de 10 mg al día.
Pero Bertone-Johnson advirtió que ambos minerales pueden resultar nocivos si se ingieren a niveles superiores al promedio.
Los investigadores hallaron que unos niveles más altos de potasio se relacionaban con unos niveles mayores de SPM, aunque Bertone-Johnson dijo que este y otros hallazgos de la investigación deben ser confirmados en otros estudios. Algo interesante es que los investigadores no hallaron una conexión entre el sodio, que puede provocar retención de agua, y el SPM.
"El SPM probablemente es multifactorial, y algo más complejo de lo que las deficiencias de uno o dos complementos o minerales podría causar", señaló el Dr. Frederic Moon, director médico de obstetricia y ginecología del Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York.
Moon aconsejó a las mujeres consultar a sus médicos antes de comenzar a tomar cualquier tipo de complemento. Los niveles de hierro se pueden verificar con una sencilla prueba de sangre, comentó.
Samantha Heller, nutricionista clínica del Centro de Atención Musculoesquelética de la NYU, se mostró de acuerdo. "Es importante hablar con el médico antes de tomar un complemento de cualquier mineral", planteó. "Un exceso de hierro puede provocar problemas graves, y los complementos de algo como el zinc pueden desequilibrar el cobre. El organismo tiene un equilibrio delicado, y las mujeres tienen que pensárselo bien antes de comenzar a usar complementos".
Heller explicó que es difícil separar los efectos de cualquier nutriente en particular. Pero añadió que "si una mujer quiere cambiar a una dieta más vegetal, eso podría contribuir en general a reducir el estrés oxidativo y la inflamación, lo que podría ayudar a reducir los síntomas de SPM, las enfermedades cardiacas y otras afecciones".
Aunque el estudio halló una asociación entre el hierro y el zinc de la dieta y una reducción de los síntomas del SPM, no demostró causalidad.



Fuente: American Journal of Epidemiology, online. 


lunes, 15 de octubre de 2012

¿Puede el tomate reducir el riesgo de ACV?

El licopeno, el antioxidante presente en los tomates parece proteger del riesgo de ataque cerebral. El licopeno es un antioxidante, reduce la inflamación, mejora la función inmune y evita la agregación plaquetaria y la formación de coágulos. 

(c)Pressebereich Dehner Garten-Center

Un estudio finlandés reciente publicado en la revista Neurology indica que una dieta rica en frutas y verduras se asocia con un riesgo más bajo de Accidente Cerebro Vascular (ACV) y se centra concretamente en el licopeno de los tomates y los alimentos con tomate.

Los investigadores de este estudio revisaron los niveles del antioxidante en más de mil hombres finlandeses e 46 a 65 años de edad con un seguimiento durante 12 años. En general, los hombres con los niveles más altos de licopeno tenían un 55% menos de probabilidades de sufrir un ACV que los hombres con los niveles más bajos.

Esto no implica una relación causal, pero sí una buena razón para introducir más cantidad de tomate en nuestra dieta. La Fundación Española del Corazón recomienda la ingesta diaria de 5 piezas de frutas, verduras y hortalizas además de otros hábitos para tener un estilo de vida cardiosaludable.


Estudio original en Neurology: http://www.neurology.org/content/79/15/1540.abstract?sid=5fa33255-1f0d-4463-b9e9-a5bace130c89

sábado, 22 de septiembre de 2012

Claves para tener un cerebro joven.

(c) Robert Agthe

Ayer fue el Día Mundial del Alzheimer, y hoy proponemos seis claves para mantener un cerebro joven extraídas de un libro sobre el envejecimiento cerebral saludable de manos de un neuropsicólogo de la Universidad John Hopkins de EEUU, Álvaro Bilbao. Recopilando todo el conocimiento científico sobre esta materia, las claves se resumen en seis estrategias:

Reserva cognitiva:
Todo lo que hemos hecho en la vida, los años de estudio, los idiomas aprendidos, los viajes, las vivencias, los libros leídos o las aficiones... todo ello constituye un enorme bagaje del que se beneficia nuestro cerebro para protegernos de un envejecimiento prematuro.
Nutrición: Cada vez es más evidente la relación de una buena salud vascular para prevenir la aparición del Alzheimer. Una dieta sana, en la que estén proscritas las grasas, la carne, los azúcares refinados y, en cambio, sea rica en antioxidantes va a facilitar una adecuada neurotransmisión.
Actividad física: "Sabemos que el ejercicio es el mejor factor de protección contra patologías como el Alzheimer, el Parkinson o el Huntington", señala el autor. Un buen estado de forma también ayuda a que las conexiones entre nuestras neuronas estén ágiles.
Socialización: Rodearnos de seres queridos también repercute en una adecuada salud cerebral. Como explica el autor, eso se ve claramente, por ejemplo, en el caso de las comidas en familia: "Sabemos que la dieta mediterránea es aún más beneficiosa para quienes comen en familia, se compran alimentos más sanos, se cocina mejor... y sabe más rico, se podría añadir".
Manejo de las emociones: El estrés es uno de los mayores enemigos de nuestro cerebro, debido a que favorece la oxidación de los tejidos. En cambio, añade el autor, cada vez hay más demostraciones científicas sobre los efectos positivos de la meditación, el optimismo o la felicidad y otras emociones positivas a la hora de retrasar el envejecimiento cerebral.
Estimulación cognitiva: A algunos les sorprenderá encontrarse en último lugar de la lista los juegos de destreza mental y el llamado 'brain training', pero es que como señala el autor, se ha demostrado que estos pasatiempos no son realmente muy eficaces. O dicho de otra manera, nuestro cerebro se beneficia mucho más de una buena sobremesa en familia o de una partida de cartas con los amigos que de una hora en solitario jugando con una maquinita.