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miércoles, 30 de octubre de 2013

10 curiosidades sobre el placer femenino.




La sexualidad es un fructífero campo de investigación en el que se han sucedido sorprendentes conclusiones desde que los ginecólogos William Masters y Virginia Johnson publicaron a mediados de los años 60 el ensayo La respuesta sexual humana. Una revolucionaria obra que ha inspirado el reality norteamericano, no exento de polémica, Master of Sex. Centrada más en el comportamiento sexual que en la fisiología humana, aquella investigación cambió la forma de acercarse a la sexualidad, sobre todo entre las mujeres, al demostrar, entre otras cosas, que eran capaces de experimentar orgasmos múltiples.
Los ginecólogos Eden Fromberg y Naomi Wolf (autora de Vagina: A New Biography) han recopilado una serie de estudios publicados desde los años 60 hasta nuestros días. Sus resultados arrojan algunas de las afirmaciones más sorprendentes sobre la sexualidad, que no dejarán a nadie indiferente.
La luz artificial afecta a la menstruación
La influencia de las fases lunares en la menstruación es un hecho científicamente comprobado. Sin embargo, en las últimas décadas se han producido cambios considerables, habiendo cada vez más mujeres que ya no ovulan durante la luna llena. El motivo, según Fronmberg, es que la luz artificial, sobre todo la de las pantallas del ordenador o la televisión, está provocando que los procesos biológicos ya no estén tan en sintonía con la naturaleza (ciclos de más o menos luz nocturna según las fases lunares). Tanto es así que algunas investigaciones han demostrado que la alteración de la iluminación artificial es suficiente para modificar los días de menstruación.
Fecundación hasta una semana después de mantener relaciones
Varios estudios llegan a la conclusión de que los espermatozoides pueden tardar de cinco a ocho días en fecundar el óvulo. La agonía de los test de embarazo, dicen, también se prolonga a varios días después de mantener relaciones sexuales para obtener un resultado acertado.
Los orgasmos mejoran la creatividad
Según recientes investigaciones, el número de orgasmos es proporcional a la seguridad en uno mismo, la productividad y la creatividad. Lo mejor de todo, según sus resultados, es que una cosa se retroalimenta con la otra, por lo que a mayor creatividad y confianza más calidad tendrán los orgasmos.
Las píldoras anticonceptivas disminuyen la libido
“Todos los anticonceptivos hormonales tienen efectos psicológicos secundarios”, según se recoge en un estudio ginecológico norteamericano. En algunos casos, incluso causan problemas de fertilidad después de abandonar su consumo. La hipótesis defendida para explicarlo es que “las parejas pueden dejar de ser bioquímicamente compatibles sin el exceso de hormonas que proporcionan las píldoras”.
Las sillas, el mejor juguete sexual...
Mejor no probarlo en público, pues para los investigadores no hay ninguna duda de que con algo de práctica sobre ejercicios de Kegel y una correcta elección del tipo de silla y tapicería, se pueden experimentar los mejores orgasmos e, incluso, múltiples.
… aunque también pueden convertirse en el peor enemigo
Si una mujer se pasa la mayor parte del día sentada puede llegar a perder la capacidad para tener orgasmos, sentencian tajantes los autores de este singular ensayo. Los músculos pélvicos tienden a debilitarse a la par que se reduce el tamaño de la región pélvica, lo que disminuiría la intensidad de los orgasmos.
Las mujeres sólo tienen tres zonas erógenas
El clítoris, el punto G y el cuello uterino. Ni a la vagina ni a ninguna otra parte del cuerpo puede dársele el estatus de zona erógena, según Fromberg.
A diferentes terminaciones nerviosas, diferentes coitos
“Cada mujer es única y no existe ninguna vagina igual a otra porque las terminaciones nerviosas son siempre diferentes”, explica uno de los estudios realizados por Fromberg. Con ello, el ginecólogo quiere explicar que cada mujer debe desarrollar sus propios métodos y técnica para buscar el placer, ya que lo que le sirve a una no tiene porque ser útil a otra debido a su especificidad.
El uso de tacones impide llegar al orgasmo
Los tacones demasiado altos fuerzan el empeine de tal manera que provocan que la musculatura inferior de la pelvis no pueda contraerse lo suficiente como para experimentar un orgasmo completo, según asegura Fromberg.
La anorgasmia no existe
Ninguna mujer nace con la incapacidad para lograr orgasmos. “Todas tienen los mecanismos biológicos necesarios para ello”, dice Fromberg. Sin embargo, “no todas aprenden a utilizar correctamente estos mecanismos”, por lo que se trata más bien de una cuestión de entrenamiento y práctica que de una disfunción fisiológica”.



fuente: el confidencial

martes, 24 de septiembre de 2013

Cómo aumentar el deseo sexual.

(c) loop_oh

¿Qué es la libido?

La libido es el deseo sexual de una persona. También existen definiciones más específicas como la del psiquiatra austríaco Sigmund Freud que se refiere a la libido como la energia psíquica de carácter sexual.
Existen muchas razones tanto físicas como psicológicas por las que una persona puede sentir una baja en su deseo sexual. Desde el punto de vista físico, el estrés, los cambios hormonales, ciertos medicamentos y enfermedades como la depresión, pueden acarrear una disminución importante del deseo.

El estrés, un enemigo de la libido

Así lo indica una investigación realizada por psicólogos de la Universidad de Texas, que asegura al estar estresados, tanto hombres como mujeres, liberan altos índices de cortisol, la hormona del estrés y una sustancia inhibidora natural del deseo sexual.

Cómo actúa el cortisol

El cortisol se produce en las glándulas suprarrenales y actúa en el torrente sanguíneo y el metabolismo de la glucosa en sangre. En la mujer el cortisol inhibe la producción de estrógenos y en el hombre de testosterona, que son las hormonas sexuales por excelencia y responsables químicos del deseo.

Psicología del deseo

Son varios los motivos por el que puedes sentir la falta de deseo sexual: las presiones laborales, los problemas económicos, la rutina en la pareja y el paso del tiempo son los más mencionados. Las parejas que logran romper con la rutina son más felices y duraderas, pero esto implica trabajo.

Lubricación

La vagina también requiere de cuidado. Muchas veces sucede que la lubricación vaginal no llega de un modo natural y esta sequedad puede ocasiona molestias en el momento de la penetración o coito. Existen productos que hidratan y mantienen la flexibilidad y elasticidad de la mucosa vaginal cuando por ejemplo se toman anticonceptivos orales. 
Independientemente de las distintas marcas disponibles en el mercado, los lubricantes pueden ser con distintas bases de agua o aceite. Los más recomendados son a base de agua pero se secan más rápidamente y a veces hay que volver a aplicarlos. Los que tienen base aceitosa duran más pero pueden manchar. Es recomendable utilizar geles que hidraten de manera natural la mucosa vaginal. 
Lo ideal es utilizar un un gel no hormonal a base de hialuronato de sodio con un Ph similar al de la vagina, que permita la mejor defensa frente a infecciones o desequilibrios en la flora bacteriana vaginal. Conviene que sea liviano y carezca de olor y sabor, recomiendan los expertos.

Vibradores y juguetes

Ya sea para utilizar a solas en la intimidad del cuarto, o para compartir en pareja y potenciar las relaciones sexuales, los vibradores o consoladores, con nada menos que miles de años de historia, continúan ganando terreno en la sexualidad adulta. 
Está comprobado que el uso responsable y adulto de los vibradores no causa ningún efecto sexual negativo y que se pueden disfrutar en pareja. Una encuesta realizada por la Universidad de San Francisco, mostró que un 10% de las parejas emplean un vibrador con frecuencia en su acto sexual
“Los vibradores pueden disfrutarse de muchas maneras, tanto por mujeres como por hombres”, dice en su libro Sexo, y ahora que hago? la sexóloga puertorriquena Alessandra Rampolla. “ Puedes utilizarlo con fines masturbatorios, con fines orgásmicos y como parte de un masaje erotico”, agrega.

La lencería erótica

La ropa interior es una oportunidad para la mujer para seducir y sentirse atractiva y una forma de mostrarle a tu pareja la intención de estar con él. Busca los modelos y estilos que te hagan sentir bien y se adapten a tu cuerpo para potenciar su belleza natural y al mismo tiempo te sientas cómoda.

El deseo se viste de moda

La moda apunta a resaltar encajes y transparencias. El negro, blanco y rojo son colores que están siempre vigentes, pero también en las nuevas tendencias vienen los colores brillantes como violeta y los animal print. También existe la ropa interior comestible, son diferentes sabores y olores.

Tiempo para compartir

No todo es sexo en la vida de una pareja. Un informe de la Biblioteca Nacional de Medicina sostiene que lo mejor para la pareja es reservar algún momento para la intimidad no sexual, donde se tenga tiempo para hablar o salir solos. Esto, a la larga, revive el deseo sexual y el interés por el otro.

La comunicación y las ganas

Hablar con tu pareja de lo que sucede es un buen comienzo para mejorar el deseo, recomiendan expertos del Departamento de Medicina Sexual de la Universidad de Boston. Para ellas, las caricias y palabras son importantes, para ellos una linda imagen y una actitud sexy, valen mas que mil palabras.



miércoles, 20 de marzo de 2013

Cuando deja de interesar el sexo.


El santo y seña de la psiquiatría, el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM-IV), define bajo deseo sexual como la "ausencia o deficiencia de fantasías sexuales y de deseos de actividad sexual" que repercute de forma muy significativa en el bienestar personal, llegando incluso a producir, según los expertos, graves fisuras dentro de la pareja: normalmente se tiende a negar y a evitar las relaciones ya que no consiguen disfrutar de éstas como lo hacían antes.
Así, el último número de la revista 'The Journal Sexual of Medicine'se hace eco de este problema y dedica uno de sus capítulos a hacer un repaso por el trasfondo de esta disfunción sexual. El investigador Johannes Bitzer, del departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Basilea (Suiza), apuesta por adoptar un enfoque desde distintos ángulos para abordar el problema, pues asegura que el deseo sexual hipoactivo (HSDD)-por sus siglas en inglés- es en la mayoría de los casos de origen multifactorial. De este modo, concluye el documento que "el procedimiento de actuación estándar para este problema debe basarse en una perspectiva biopsicosocial, multidimensional e integradora".

Causas y tratamiento

El impulso físico está modulado, principalmente, por la edad, la salud personal, los requisitos hormonales y el estado de ánimo. Mientras que la motivación lo está por las experiencias previas y lacalidad y duración de la relación. Por ejemplo, cita este experto, si la duración de la relación sexual en una mujer casada es satisfactoria, y placentera, no existirá ningún problema. Sin embargo, si ésta es aburrida y no placentera, cursará con alteraciones.
Así, "cualquiera de estas alteraciones puede afectar al deseo sexual femenino, de ahí que sea tan frecuente –una de cada tres mujeres lo sufre en España- y nada fácil de manejar ya que se pueden juntar varios motivos", mantiene.
El problema de esta disfunción existe cuando persiste y se instala de alguna forma, y durante mucho tiempo, en la intimidad de alcoba.
Por tanto, las líneas de tratamiento a seguir deben estar enfocadas, según apunta el investigador Johannes Bitzer, desde una perspectiva multidimensional. "Es muy importante que la terapia sea mixta: médica y psicológica", añade Palacios.
Con este abordaje, ¿se puede recuperar el deseo sexual? La respuesta es clara y contundente: "Sí". De hecho, según apuntan varios expertos en sexología, si el problema se afronta de forma conjunta, junto con la pareja, éste tiende a desaparecer mucho más rápido.

Lee el artículo entero AQUÍ. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Con o sin preservativo, el sexo sigue siendo placentero.


Según un nuevo estudio llevado a cabo en dormitorios de hombres y mujeres heterosexuales y homosexuales, con o sin condón, nos sigue gustando el sexo. 
"Habitualmente se cree que usar un preservativo hace que el sexo sea menos natural y se sienta menos placer", comentó la autora principal del estudio Debby Herbenick, investigadora científica asociada y codirectora del Centro de Fomento de la Salud Sexual de la Universidad de Indiana, en Bloomington. "Pero cuando la gente los usa, resulta que el sexo es estupendo".
(c)victoriapeckman
El estudio, publicado el 23 de enero en la revista Journal of Sexual Medicine, halló que en una muestra representativa a nivel nacional de hombres y mujeres de 18 a 59 años de edad, la valoración del sexo era alta y con diferencias muy pequeñas con respecto al uso del preservativo o de lubricantes. No se encontraron diferencias significativas entre la habilidad de los hombres de tener erecciones con o sin preservativos o lubricantes.
¿Por qué los preservativos tienen tan mala fama? "Obviamente hay algo importante en juego, porque si no todo el mundo usaría condones", afirmó la Dra. Jill Rabin, jefa de atención ambulatoria, obstetricia y ginecología en el Centro Médico Judío de Long Island en New Hyde Park, Nueva York. "Es una cuestión de ser macho: Tú te encargas de eso, tú eres mi propiedad".
Pero Rabin, que no participó en el estudio, afirmó que la idea de que los hombres odian usar el preservativo es un mito. "A muchos les gusta. A las mujeres que no les gusta sienten que reduce la sensación y la sensibilidad", opinó.
Los lubricantes también están infravalorados en cuanto a su capacidad de mejorar el sexo, señaló Herbenick. Y las mujeres de cualquier edad pueden malinterpretar la necesidad de usar un lubricante como una señal de falta de excitación. "Conocí a una mujer de 26 años que tenía miedo de sacar el lubricante", aseguró Herbenick. "Dijo que tiene que haber un sitio web que diga: 'Las mujeres más jóvenes también necesitan lubricantes'".
Las mujeres que padecen de sequedad vaginal después de la menopausia también se sienten frustradas, porque ven la necesidad de usar lubricantes como una señal de envejecimiento.
"Pero un tercio de las mujeres estadounidenses siente la necesidad de usar lubricantes", aseguró Herbenick. "Ahora, en los últimos de cinco a siete años en la televisión, se habla de los lubricantes como algo relacionado con el placer y la excitación".
Además de los hallazgos sobre el placer sexual con el uso de preservativos y lubricantes, el estudio halló que las mujeres eran menos capaces que los hombres de saber de qué material estaba hecho el preservativo. Alrededor del 24 por ciento de las mujeres no estaban seguras, frente al 9 por ciento de los hombres. Probablemente esto se debía a que habitualmente son los hombres los que compran los preservativos, afirmaron los autores del estudio.
No saber el material del preservativo tiene implicaciones en la salud de ambas personas. Es más seguro usar los lubricantes a base de agua con preservativos, ya que los productos de base oleosa pueden deteriorar el látex, explicó Rabin.
Saber lo que la gente sabe y no sabe sobre los preservativos y lubricantes muestra a los educadores en cuestiones de salud lo que tienen que enseñar, afirmó Herbenick.
"Seguimos teniendo altas tasas de infecciones transmitidas sexualmente, embarazos no deseados y VIH, y la actitud de las personas es parte del problema", aseguró.
La educación es la clave para hacer que la gente entienda los beneficios de los preservativos y lubricantes, comentó Herbenick.

viernes, 5 de octubre de 2012

Anorgasmia.

(c) bbaunach
    Hoy hablamos de la disfunción sexual más común en las mujeres: la anorgasmia o disfunción orgásmica. Más común en mujeres que en hombres, sus causas se deben a múltiples factores, lo que la convierte en un trastorno del orgasmo algo complejo.
Las causas orgánicas más comunes son por trastornos médicos del campo neurológico, endocrino o ginecológico:

  • encontrarse en pleno embarazo, climaterio o vejez.
  • enfermedades que alteran la respuesta sexual.
  • medicamentos que alteran la respuesta sexual.
    La menor parte de las veces responde a una sola causa de tipo orgánico. Son las causas psicológicas las que toman mayor importancia en esta disfunción. Entre estas causas las más frecuentes son:
  • condiciones culturales negativas para una práctica sexual libre
  • factores interpersonales.
  • educación negativa hacia el sexo.
  • experiencias sexuales traumáticas.
  • estrés, preocupaciones o desinterés en la pareja.
  • relaciones sexuales monótonas.
    Encontramos dos tipos de disfunción. La anorgasmia primaria la padece quien no ha tenido nunca un orgasmo ni a través de relaciones sexuales ni de la masturbación. La anorgasmia secundaria la sufre quien tras tener orgasmos con normalidad, de repente deja de experimentarlos. En ambos casos puede ser total si por ningún medio puede alcanzar el orgasmo (coito, masturbación...) o situacional si consigue alcanzarlo únicamnte en circunstancias específicas, con personas concretas o con estimulación en lugares concretos.
    El tratamiento de la anorgasmia es específico para cada persona y sus causas, pero suele incluir terapias psicológicas que mejoren las actitudes hacia la sexualidad, el orgasmo y la pareja combinado con ayuda médico-ginecológica. Normalmente se hace la recomendación de efectuar los ejercicios Kegel para fortalecer el suelo pélvico.
En Soluciones en Femenino contamos con un equipo profesional de médicos ginecólogos que atienden tus dudas sobre ginecología en un consultorio online en www.solucionesenfemenino.com.

jueves, 3 de mayo de 2012

Casi la mitad de las mujeres sobreestiman la efectividad de la píldora y los preservativos.

©Writing On The Mall

Un equipo de investigadores ha descubierto que el 45% de más de 4.100 mujeres que querían utilizar un método anticinceptivo sobreestimaba la efectividad de la píldora y los preservativos.
Además, dicho grupo confiaba también demasiado en los parches, anillos vaginales e inyecciones, según se publica en la American Journal of Obstetrics and Gynecology.

Según el doctor David L. Eisenberg, los resultados revelan la necesidad de mejorar la información sobre la utilidad de los métodos anticonceptivos en el mundo real.
En Estados Unidos, la píldora y los preservativos son los métodos anticonceptivos reversibles más populares. Pero no son los más efectivos. Los más efectivos son el dipositivo intrauterino (DIU) y los implantes anticonceptivos. 

Entre el 0,2 y el 0,8 por ciento de las usuarias del DIU quedan embarazadas por año, comparado con apenas el 0,05 por ciento de las usuarias del implante anticonceptivo. A diferencia de la píldora y los preservativos, el DIU no depende de la usuaria.
Con la píldora, en cambio, la tasa de embarazo con el uso habitual es del 9 por ciento por año, mientras que con los preservativos asciende al 18-21 por ciento.
"Debemos trabajar mejor en la educación de la población, de hombres y mujeres, sobre la tasa de fallo con el uso habitual", dijo Eisenberg, de la Facultad de Medicina de la Washington University, en St. Louis. 

Eisenberg consideró también que la población necesita saber que el DIU y el implante anticonceptivo son los métodos contraceptivos reversibles más efectivos. (Recordemos que la esterilización quirúrgica es casi un 100 por ciento efectiva, pero es permanente).
Pero el autor aclaró que el público no es el único que necesita más información. Una encuesta de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos demostró que el 30 por ciento de los profesionales de la salud duda de la seguridad del DIU en las mujeres que nunca tuvieron hijos, aunque se sabe que el DIU no tiene ese riesgo. 

El Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología ya había recomendado ofrecerles a las mujeres el DIU y los implantes como opciones "de primera elección". Sin embargo, sólo el 5-6 por ciento de las estadounidenses que utilizan anticonceptivos eligen esos métodos.

El estudio:
El nuevo estudio incluyó a 4.144 mujeres de St. Louis que respondieron un cuestionario antes de recibir información sobre los métodos anticonceptivos. Calificaron la efectividad de distintas opciones en una lista.
El 45 por ciento sobreestimó la acción de la píldora, los preservativos, el parche hormonal, el anillo vaginal y la inyección. (No fue posible sobreestimar la efectividad del DIU o los implantes debido a la estructura de la encuesta).
Luego de recibir la información, el 71 por ciento optó por el DIU o el implante. Esto sugiere que cuando "se eliminan los obstáculos", muchas mujeres optarían por esos métodos. 





Fuente: American Journal of Obstetrics and Gynecology, online 9 de abril del 2012

martes, 15 de noviembre de 2011

El agobio de vivir en un clímax permanente.

   El roce del pantalón ajustado, un cruce de piernas, el contacto de las nalgas con la silla es suficiente para llevarlas a un estado de excitación intensa, prolongada, incontrolada. El clítoris, la vagina y el perineo comienzan a palpitar con tal  fuerza que las hace sudar y las perturba. Sufren el denominado Síndrome de Excitación Persistente (PGAD por sus siglas en inglés). Un estado que no pueden evitar y, aunque no siempre llegan al orgasmo, cuando éste sobreviene la situación se vuelve insoportable. Porque «no disfrutan, por lo que la comparación que algunos hacen con el término ninfomanía no se apoya en datos clínicos», explica James Pfaus, miembro del departamento de Psicología de la Universidad de Concordia (Canadá). De hecho, los expertos insisten en que se trata de un estado muy molesto e incluso doloroso. «No buscan el sexo por el sexo, pero prefieren la sensación del estado post orgásmico porque éste induce la salida compresiva de la sangre de los genitales y las alivia», dice Pfaus.


Vía: La Razón.es Salud (artículo completo)