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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Problemas de memoria y estrógenos

La terapia con estrógeno tras la menopausia podría ayudar a reducir los problemas de memoria asociados con el estrés en algunas mujeres mayores, sugiere un nuevo estudio de tamaño reducido.
"Esos niveles más altos de estrógeno se relacionan con una menor liberación de la hormona del estrés tras un evento estresante", señaló la investigadora del estudio, Alexandra Ycaza, candidata doctoral en psicología de la Universidad del Sur de California.
Ycaza presentó los hallazgos el domingo en la reunión anual de la Sociedad de Neurociencia (Society for Neuroscience) en San Diego.
El uso de terapia de reemplazo de hormonas tras la menopausia declinó marcadamente en EE. UU. después de que un ensayo clínico que observaba la terapia con estrógeno y progestina se detuvo en 2002. Los investigadores hallaron que los beneficios, como las reducciones en el cáncer de colon, los sofocos y las fracturas de cadera no superaban a los riesgos, como el ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular y los coágulos sanguíneos.
Muchos expertos recomiendan que las mujeres en la menopausia tomen la dosis más baja de terapia hormonal posible durante el periodo más breve solo si sufren de síntomas molestos.
Para el estudio, Ycaza evaluó a mujeres que participaron en un estudio de mayor tamaño que observaba las diferencias entre tomar terapia de reemplazo hormonal poco después de la menopausia en comparación con más tarde, además del efecto de la terapia sobre el sistema cardiovascular. Ese estudio asignó a las mujeres a uno de dos grupos, las que tomaban reemplazo hormonal y las que no, y entonces les dio seguimiento durante casi cinco años. Para la investigación, Ycaza se enfocó en 42 de esas mujeres.
De forma aleatoria, las expuso a una situación estresante (colocando su mano en agua helada durante tres minutos) o a una situación no estresante. En cada sesión, midió los niveles de estrógeno y de cortisol, la hormona del estrés.
Tras cada situación, las mujeres tomaron pruebas para medir su memoria de trabajo, como recordar una lista de palabras mientras leían oraciones y tomar decisiones sobre si las oraciones eran gramaticalmente correctas.
Ycaza observó el rendimiento y entonces revisó si los niveles de estrógeno y cortisol eran un factor. "Nuestras mujeres en el nivel inferior [de estrógeno] mostraron una reducción en el número de palabras que podían recordar tras [la situación de] estrés", señaló.
Recordaron alrededor del 50 por ciento de las palabras tras estresarse. "Si no se estresan, recuerdan alrededor del 60 por ciento".
Las mujeres con el estrógeno más alto recordaron el 55 por ciento de las palabras cada vez, independientemente de si estaban estresadas o no antes de la prueba.
Los niveles de cortisol de las mujeres con menos estrógeno se duplicaron después de la exposición estresante, respecto a antes de la misma. Los niveles de cortisol en las mujeres con más estrógeno aumentaron muy poco tras la exposición estresante.
En el nuevo estudio, no se sabía qué mujeres tomaban la terapia de reemplazo hormonal. La investigación no probó una relación causal entre que una mujer tuviera unos niveles más altos de la hormona y no tener una reducción en la memoria.
Las mujeres mayores pueden recurrir a otros métodos además de la terapia hormonal para proteger la memoria, aseguró el Dr. James Burke, director de la Clínica de Trastornos de la Memoria del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte. Burke no participó en el estudio.
"En general, la investigación respalda el ejercicio diario, la estimulación intelectual, la participación social y una dieta mediterránea", comentó Burke.
"Los resultados son interesantes, pero el estudio fue pequeño", dijo. Añadió que sumergirse en agua helada "no es igual que los factores estresantes de la vida real".
Otro experto dijo que el tratamiento hormonal solo sería viable para ciertas mujeres.
"Los riesgos establecidos de la terapia de reemplazo hormonal para la mujer postmenopáusica promedio no justifican los beneficios potenciales", aseguró el Dr. Gary Kennedy, director de psiquiatría geriátrica del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York, que revisó los hallazgos del estudio. "Sin embargo, en esa minoría de mujeres que experimentan síntomas graves, el riesgo vale la pena para mantener la función".
El ejercicio ayuda a las mujeres a soportar los efectos del estrés, enfatizó.
El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Envejecimiento de EE. UU. Debido a que se presentaron en una reunión médica, las conclusiones deben ser consideradas como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por colegas.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Sequedad.


Los síntomas incluyen sequedad, irritación, picor, dolor en la micción o penetración, entre otros.

La disminución de los estrógenos es la causa principal y se relaciona en la mayoría de los casos con la postmenopausia.


La atrofia vulvovaginal, AVV, es un proceso común y no fácilmente reconocido y comunicado por las mujeres que lo padecen al médico o ginecólogo. Este proceso está desencadenado más frecuentemente por la disminución de los estrógenos en el tejido vaginal, encontrándose relacionado, en la mayoría de los casos, con el periodo postmenopáusico. Otras situaciones que se acompañan de esta sintomatología de molestia genital son: periodos de embarazo, postparto y lactancia, iatrogénica (anticonceptivos)...

Más info, noticia completa: fuente.

martes, 18 de junio de 2013

Píldoras anticonceptivas y prevención de cáncer de ovario.

Las usuarias de píldoras anticonceptivas apuntan a ser menos propensas a desarrollar cáncer de ovario, según revela un nuevo estudio realizado en Estados Unidos.
Un equipo reunió información de 24 estudios y halló que esas mujeres tenían un 27% menos riesgo de que les diagnosticaran cáncer de ovario. Y a mayor tiempo de uso, mayor protección.
"Esto refuerza la noción de una relación positiva entre el uso de anticonceptivos orales y la prevención del cáncer de ovario en la población general", dijo la autora principal, doctora Laura Havrilesky, de la Facultad de Medicina de la Duke University, en Durham, Carolina del Norte.
Aun así, la revisión no prueba que el uso de anticonceptivos orales disminuya el riesgo femenino de la enfermedad.
La Sociedad Estadounidense del Cáncer estima que a una de cada 72 mujeres se le diagnosticará cáncer de ovario.
La dolencia suele detectarse en un estadio avanzado y la mayoría de esas mujeres morirá por el cáncer. De modo que los científicos buscan cómo reducir la posibilidad de desarrollar el tumor.

El estudio:
El equipo de Havrilesky combinó información de 24 estudios sobre miles de usuarias de píldoras anticonceptivas durante distintos períodos y distintos rangos etarios, comparadas con un grupo que no utilizaba contraceptivos orales.
El uso de la píldora en general estuvo asociado con una reducción del riesgo de padecer cáncer de ovario. Las mujeres que la habían utilizado durante 10 años o más tenían un 50% menos riesgo de desarrollar el cáncer que las que no usaban anticonceptivos orales, según publica el equipo en la revista Obstetrics & Gynecology.
Si la píldora fuera la responsable de esa reducción del riesgo, 185 mujeres deberían utilizarla durante cinco años para prevenir un caso de cáncer de ovario. Pero dado que cada mujer toma esa decisión con su médico, se desconoce si son sólo los anticonceptivos los que podrían explicar la diferencia observada.
Por esa y otras limitaciones, el equipo recomendó que las mujeres utilicen estos resultados con "gran precaución" al decidir si utilizarán o no la píldora.

Otros estudios en conflicto: 
Otro estudio sugiere que las usuarias de los anticonceptivos orales tienen alto riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino, según recordó Eduardo Franco, jefe de epidemiología del cáncer de la Universidad McGill, en Montreal, Canadá.
"Es el tipo de información que demanda una conversación franca entre una mujer y su médico", sostuvo Franco, que no participó del estudio y consideró que los nuevos resultados no sorprenden y que muchos médicos están convencidos de que las píldoras anticonceptivas reducen el riesgo de cáncer de ovario.



Desde Soluciones en Femenino te recordamos que antes de tomar cualquier tratamiento anticonceptivo te pongas en contacto con tu médico ginecólogo. Él sabrá recomendarte el mejor tratamiento personalizado. 

miércoles, 29 de mayo de 2013

13 razones de salud para tener sexo.



El sexo es una forma saludable de prevenir enfermedades. Mejoras tu estado físico, presión sanguínea, mejoras tu corazón, alivias dolores, alargas la vida y hasta lucirás una piel mejor. 
Aquí tienes 13 razones de peso:

  1. El sexo equivale a hacer ejercicio que quema unas 200 calorías llegando a 160 pulsaciones por minuto. ¡Tres veces por semana quemaríamos hasta 600 calorías! Tiene un claro beneficio cardiovascular y muscular
  2. El sexo mejora tu corazón. Tener sexo 2 o más veces por semana reduce el riesgo de un ataque cardíaco a la mitad comparado con quienes tienen sexo una vez al mes.
  3. El sexo disminuye el dolor. Paradójicamente reduce las jaquecas además de los dolores en general. Antes del orgasmo aumenta la hormona oxitocina que hace liberar endorfinas, que alivian los dolores corporales. 
  4. El sexo previene el cáncer de próstata. Eyacular frecuentemente puede reducir los riesgos de sufrir cáncer de próstata. Esta prevención se produce sobre todo en hombres jóvenes de 20 años con relaciones frecuentes. 
  5. El sexo disminuye el estrés. Las personas que tienen más relaciones sexuales responden mejor al estrés. 
  6. El sexo baja la presión sanguínea. La frecuencia de relaciones sexuales está asociada con la reducción de la presión diastólica. 
  7. El sexo mejora la relación en pareja. El afecto, el amor, pueden incrementar el nivel
    de oxitocina, una hormona que aumenta el deseo sexual y los sentimientos de afecto hacia el otro, sobre todo como hemos visto después del orgasmo. 
  8. El sexo alarga la vida. Las personas con mayor frecuencia de orgasmos, por todo lo anterior, muestran un índice de mortalidad de la mitad que quienes tienen sexo esporádicamente. 
  9. El sexo mejora el sistema inmunológico. Tener relaciones sexuales mejora tus defensas ya que aumenta la presencia del anticuerpo inmunoglobulina A. 
  10. El sexo mejora la incontinencia urinaria. Los ejercicios de Kegel que tu médico pueda recomendarte para controlar las pérdidas de orina son los mismos que utilizarás cuando tengas relaciones sexuales. 
  11. El sexo mejora el descanso. La oxitocina ayuda a inducir el sueño de forma natural. 
  12. El sexo hará que tu piel luzca mejor. Después de tener relaciones sexuales, las mujeres producen dos veces más cantidades de estrógenos y de una hormona promotora de juventud (Dehidroepiandrosterona, DHEA) que dan suavidad a la piel y brillo al cabello. 
  13. El sexo combate la depresión. Los niveles en sangre de DHEA durante el orgasmo son 5 veces mayor a lo normal. Los niveles altos de esta hormona se relacionan con longevidad, aumento del deseo, mejora del humor y mejora del estado depresivo. 

domingo, 19 de mayo de 2013

¿Cómo reduce el ejercicio el riesgo de Cáncer de Mama?


El ejercicio parece cambiar la forma en que los cuerpos de las mujeres metabolizan la hormona estrógeno, y esto podría ayudar a explicar cómo la actividad aeróbica reduce el riesgo de cáncer de mama, sugiere un estudio reciente.
Investigaciones anteriores han sugerido que el ejercicio reduce el riesgo de cáncer de mama, pero no ha habido ningún estudio clínico que explique el mecanismo subyacente, señaló Mindy Kurzer, profesora del departamento de ciencias de los alimentos y nutrición de la Universidad de Minnesota, en Saint Paul.
"El nuestro es el primer estudio en mostrar que el ejercicio aeróbico influye en la forma en que nuestros cuerpos descomponen el estrógeno para producir más de los metabolitos 'buenos' que reducen el riesgo de cáncer de mama", afirmó.
El estudio incluyó a casi 400 mujeres jóvenes sanas pero inactivas que se dividieron en dos grupos. Todas eran premenopáusicas, lo que significa que sus cuerpos seguían produciendo la hormona estrógeno.
Un grupo permaneció inactivo, mientras que el otro grupo realizó 30 minutos de ejercicio aeróbico de moderado a vigoroso cinco veces por semana, durante 16 semanas. Para el ejercicio, usaron equipos como cintas caminadoras, escaleras y máquinas elípticas.
Antes y después de las 16 semanas, los investigadores recolectaron muestras de orina de las mujeres de ambos grupos. Al final del estudio, las mujeres en el grupo del ejercicio tenían unos niveles más altos de los metabolitos del estrógeno que reducen el riesgo de cáncer de mama.
El estudio aparece el 7 de mayo en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention.
"Se sabe que el ejercicio favorece la forma física y mejora la salud cardiaca, y también es probable que prevenga el cáncer de mama al alterar el metabolismo del estrógeno", señaló Kurzer en un comunicado de prensa de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research). "Sin embargo, es muy importante descifrar los mecanismos biológicos responsables de este fenómeno".
Actualmente, Kurzer lleva a cabo estudios similares en mujeres que tienen un riesgo alto de cáncer de mama.

lunes, 26 de marzo de 2012

Memoria de trabajo y Menopausia.

 ©marimbajlamesa
La menopausia parece tener un efecto negativo en la memoria de trabajo. La memoria de trabajo sirve para administrar la información y manejarla a corto plazo, y según investigaciones parece debilitarse en este período. Es lo que algunas mujeres de mediana edad llaman "niebla" en la memoria o en la cabeza a la hora de hacer cosas y que de repente pierden el hilo o se olvidan de algo. 

Científicos de la Universidad de Rochester Medical Center y la Universidad de Illinois en Chicago, pasaron pruebas sobre rendimiento cognitivo a 75 mujeres entre 40 y 60 años que se acercaban o habían comenzado su cambio hacia la menopausia. 

Los resultados de la investigación que se publicaron en la revista Menopause de la Sociedad Norteamericana de la Menopausia (NAMS) mostraron que las pacientes que se quejaban de dicha "niebla" eran más propensas a tener mal desempeño en la memoria de trabajo. 

Los niveles sanguíneos de las hormonas estradiol y folículo-estimulante también se midieron pero no se observaron relaciones con las dificultades cognitivas.

Sin embargo, las que reportaron más problemas con su memoria a su vez presentaban más probabilidades de tener dificultades para dormir, sufrir depresiones o ansiedad.

La Dra. encargada del estudio Miriam Weber, neuropsicóloga del Centro Médico de la Universidad de Rochester concluye que: "la ciencia está finalmete alcanzando a la realidad de que las mujeres no pasan de ser fértiles a infértiles repentinamente... Es más complicado de lo que la gente cree".





Fuente: FIGO. Traducción propia.