miércoles, 20 de marzo de 2013

Cuando deja de interesar el sexo.


El santo y seña de la psiquiatría, el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM-IV), define bajo deseo sexual como la "ausencia o deficiencia de fantasías sexuales y de deseos de actividad sexual" que repercute de forma muy significativa en el bienestar personal, llegando incluso a producir, según los expertos, graves fisuras dentro de la pareja: normalmente se tiende a negar y a evitar las relaciones ya que no consiguen disfrutar de éstas como lo hacían antes.
Así, el último número de la revista 'The Journal Sexual of Medicine'se hace eco de este problema y dedica uno de sus capítulos a hacer un repaso por el trasfondo de esta disfunción sexual. El investigador Johannes Bitzer, del departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Basilea (Suiza), apuesta por adoptar un enfoque desde distintos ángulos para abordar el problema, pues asegura que el deseo sexual hipoactivo (HSDD)-por sus siglas en inglés- es en la mayoría de los casos de origen multifactorial. De este modo, concluye el documento que "el procedimiento de actuación estándar para este problema debe basarse en una perspectiva biopsicosocial, multidimensional e integradora".

Causas y tratamiento

El impulso físico está modulado, principalmente, por la edad, la salud personal, los requisitos hormonales y el estado de ánimo. Mientras que la motivación lo está por las experiencias previas y lacalidad y duración de la relación. Por ejemplo, cita este experto, si la duración de la relación sexual en una mujer casada es satisfactoria, y placentera, no existirá ningún problema. Sin embargo, si ésta es aburrida y no placentera, cursará con alteraciones.
Así, "cualquiera de estas alteraciones puede afectar al deseo sexual femenino, de ahí que sea tan frecuente –una de cada tres mujeres lo sufre en España- y nada fácil de manejar ya que se pueden juntar varios motivos", mantiene.
El problema de esta disfunción existe cuando persiste y se instala de alguna forma, y durante mucho tiempo, en la intimidad de alcoba.
Por tanto, las líneas de tratamiento a seguir deben estar enfocadas, según apunta el investigador Johannes Bitzer, desde una perspectiva multidimensional. "Es muy importante que la terapia sea mixta: médica y psicológica", añade Palacios.
Con este abordaje, ¿se puede recuperar el deseo sexual? La respuesta es clara y contundente: "Sí". De hecho, según apuntan varios expertos en sexología, si el problema se afronta de forma conjunta, junto con la pareja, éste tiende a desaparecer mucho más rápido.

Lee el artículo entero AQUÍ

jueves, 7 de marzo de 2013

Síndrome Premenstrual, hierro y zinc.

(c) marthax

El Síndrome Premenstrual se refiere a un amplio rango de síntomas que:
  • Comienza durante la segunda mitad del ciclo menstrual (14 días o más después del primer día de su último ciclo menstrual).
  • Desaparece de 1 a 2 días después de que el período menstrual comienza.

Afecta a entre el 8 y el 15 por ciento de las mujeres en sus años fértiles. Los síntomas pueden ser físicos o emocionales, y podrían incluir sensibilidad en los senos, inflamación abdominal, cambios en el apetito, depresión y ansiedad.


No se ha identificado la causa exacta del síndrome premenstrual. Los cambios en los niveles de hormonas del cerebro pueden jugar un papel, pero esto no se ha demostrado.

El síndrome premenstrual puede estar relacionado con factores sociales, culturales, biológicos y psicológicos.
Muchas mujeres conocemos el dolor y el tumulto emocional del SPM. Pero un estudio reciente halla que unas dietas ricas en hierro proveniente de fuentes vegetales podrían ayudar a aliviar la afección.
En el estudio, las mujeres que comían de esta forma tenían alrededor de un tercio menos de probabilidades de desarrollar SPM que las mujeres que consumían menos hierro. Las fuentes no cárnicas de hierro incluyen los frijoles secos y las verduras de hojas verdes.
El estudio halló que otro mineral también hace una diferencia. Unos niveles más altos de zinc también se asociaron con menos SPM durante el periodo de diez años del estudio. Muchas frutas y verduras frescas contienen zinc.
"Parece que una variedad de minerales es importante para la salud del ciclo menstrual y para el SPM. Las mujeres deben consumir una dieta equilibrada, y si no obtienen suficientes nutrientes de la dieta, deben tomar un multivitamínico", recomendó la autora principal del estudio Elizabeth Bertone-Johnson, profesora asociada de la Universidad de Massachusetts en Amherts.
(c) marthax
Al igual que con el hierro, Bertone-Johnson señaló que no estaba claro cómo unos niveles más altos de zinc podrían proteger del SPM.
Pero el riesgo de desarrollar SPM se redujo significativamente en las mujeres que consumían más de 20 miligramos (mg) de hierro al día. El riesgo más bajo se observó en las mujeres que consumían casi 50 mg de hierro al día. Sin embargo, la ingesta diaria recomendada para las mujeres premenopáusicas es de 18 mg al día, según Bertone-Johnson.
En cuanto al zinc, también se observó un ligero efecto protector en las mujeres que consumían más de 10 mg al día.
Pero Bertone-Johnson advirtió que ambos minerales pueden resultar nocivos si se ingieren a niveles superiores al promedio.
Los investigadores hallaron que unos niveles más altos de potasio se relacionaban con unos niveles mayores de SPM, aunque Bertone-Johnson dijo que este y otros hallazgos de la investigación deben ser confirmados en otros estudios. Algo interesante es que los investigadores no hallaron una conexión entre el sodio, que puede provocar retención de agua, y el SPM.
"El SPM probablemente es multifactorial, y algo más complejo de lo que las deficiencias de uno o dos complementos o minerales podría causar", señaló el Dr. Frederic Moon, director médico de obstetricia y ginecología del Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York.
Moon aconsejó a las mujeres consultar a sus médicos antes de comenzar a tomar cualquier tipo de complemento. Los niveles de hierro se pueden verificar con una sencilla prueba de sangre, comentó.
Samantha Heller, nutricionista clínica del Centro de Atención Musculoesquelética de la NYU, se mostró de acuerdo. "Es importante hablar con el médico antes de tomar un complemento de cualquier mineral", planteó. "Un exceso de hierro puede provocar problemas graves, y los complementos de algo como el zinc pueden desequilibrar el cobre. El organismo tiene un equilibrio delicado, y las mujeres tienen que pensárselo bien antes de comenzar a usar complementos".
Heller explicó que es difícil separar los efectos de cualquier nutriente en particular. Pero añadió que "si una mujer quiere cambiar a una dieta más vegetal, eso podría contribuir en general a reducir el estrés oxidativo y la inflamación, lo que podría ayudar a reducir los síntomas de SPM, las enfermedades cardiacas y otras afecciones".
Aunque el estudio halló una asociación entre el hierro y el zinc de la dieta y una reducción de los síntomas del SPM, no demostró causalidad.



Fuente: American Journal of Epidemiology, online. 


viernes, 1 de marzo de 2013

Ejercicios Kegel II: Identificar los músculos correctos.


Como ya vimos en la anterior entrada de nuestro Blog "Ejercicios Kegel", estos ejercicios nos ayudan a fortalecer los músculos de debajo del útero, vejiga e intestino con vistas a mejorar el control de esfínteres y mejorar las relaciones sexuales.

Para identificar que estamos ejercitando el grupo de músculos correcto debemos saber que los músculos que vamos a ejercitar se extienden desde el hueso situado en la parte anterior de la pelvis, el pubis, hasta el hueso que ocupa la parte más posterior, el cóxis, y atraviesan por los conductos de salida al exterior de la vagina, la uretra o el recto. Es por esto que mantienen la contención de órganos como el útero, la vejiga o el intestino dentro de la pelvis. 

Para comenzar los ejercicios Kegel debemos tener claro en nuestro cuerpo cómo contraer dichos músculos. Para ello podemos utilizar una simple estrategia: intenta detener la micción a intervalos (recuerda, haz esto sólo para identificar dichos músculos, no hagas esto frecuentemente ya que facilitarás una infección urinaria). Así aprenderás a aislar el músculo perineal de las nalgas o abodominales. Si así no consigues sentir con claridad qué músculos son, prueba a introducir un dedo limpio en la vagina e intenta apretarlo. Si notas algún movimiento muscular es que has encontrado el movimiento correcto, y si notas que aprietas mucho, es que tienes una musculatura tonificada.

Ahora puedes visitar nuestra anterior entrada del Blog para tomar nuestra rutina como ejemplo, pero ya sabes que los ejercicios Kegel los puedes hacer a tu ritmo (sin fatigar los músculos), con cualquier edad y en cualquier lugar, porque nadie sabrá que los estás haciendo. 

lunes, 18 de febrero de 2013

Fitoterapia frente a Terapia Hormonal Sustitutiva





Trébol rojo
La fitoterapia combinada con trébol rojo y soja se ha mostrado eficaz y segura en la reducción de la sintomatología climatérica, reduciendo significativamente la frecuencia de los sofocos en mujeres postmenopáusicas y menopáusicas, con efecto positivo en la citología vaginal. Este compuesto natural, seguro y bien tolerado, produce una reducción significativa y clínicamente relevante de la sintomatología vegetativa, sofocos, sudoraciones y sintomatología psíquica, además de una mejora del perfil lipídico mediante reducción de los niveles de colesterol total, c-LDL, y un incremento de c-HDL a los 6 meses de tratamiento.

La soja y el trébol rojo contienen fitoestrógenos, un tipo de isoflavonas. Los fitoestrógenos son sustancias naturales derivadas de las plantas con actividad estrogénica. Se han realizado numerosos estudios que demuestran que los fitoestrógenos presentan funciones biológicas con propiedades agonistas y antagonistas, así como efectos beneficiosos sobre la salud y la mejora de la calidad de vida sobre todo en mujeres posmenopáusicas (1).

trébol rojo

En este sentido, el trébol rojo (Trifolium pratense L., Fabaceae) es una especie medicinal que está recibiendo mucha atención por su potencial uso en el tratamiento de los síntomas asociados a la menopausia, así como por sus posibles beneficios en la disminución de los triglicéridos (2)

El interés por los fitoestrógenos ha crecido de forma importante en los últimos años al comprobarse que la THS (terapia hormonal sustitutiva), la única medicación que se venía aplicando a las mujeres con sintomatología climatérica, no es tan segura y eficaz como se había considerado, sino que genera una serie de problemas y reacciones adversas importantes, aumentando el riesgo de padecer cáncer de mama y endometrio, enfermedades cardiovasculares y la probabilidad de otras. 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2010 hay 6 millones de mujeres en España con edades comprendidas entre 45 y los 65 años, edad de riesgo de aparición de enfermedades y disminución de la calidad de vida. La menopausia no es una enfermedad en sí misma, pero sí provoca numerosos trastornos que afectan a la calidad de vida y que pueden dar lugar a la aparición de de diferentes patologías. Tomar este tipo de fitoterapia combinada es muy adecuada para los sofocos leves o moderados, o bien en aquellas mujeres que no pueden o no quieren utilizar la terapia hormonal (recomendada en los sofocos severos). La soja y el trébol rojo han demostrado tener un efecto beneficioso en el alivio de los sofocos y en otras áreas importantes en la salud de la mujer como es el sistema cardiovascular. 

Los estudios preclínicos de seguridad indican que las isoflavonas, a la dosis recomendada, están desprovistas de efectos tóxicos (3)





Referencias

(1) Han KK, Soares JM Jr, Haidar MA, de Lima GR, Baracat EC. Benefits of soy isoflavone therapeutic regime non menopausal symptoms. Obstet Gynecol. 2002 Mar; 99(3):389-94

(2) Hidalgo LA, Chedraui PA, Morocho N, Ross S, San Miguel G. The effect of red clover isoflavones on menopausal symptoms, lipids and vaginal cytology in menopausal women: a randomized, double-bind, placebo-controlled study. Gynecol Endocrinol. 2005 Nov; (5):257-64.

(3) Cabero I Roura A, Gasulla A, Losada Diaz MA, Molina I Fugueras . Efectividad de la administración combinada de isoflavonas de soja y Trébol Rojo en el tratamiento de los síntomas menopáusicos. Acta ginecológica 2004. Vol LXL, 138-14

miércoles, 6 de febrero de 2013

Con o sin preservativo, el sexo sigue siendo placentero.


Según un nuevo estudio llevado a cabo en dormitorios de hombres y mujeres heterosexuales y homosexuales, con o sin condón, nos sigue gustando el sexo. 
"Habitualmente se cree que usar un preservativo hace que el sexo sea menos natural y se sienta menos placer", comentó la autora principal del estudio Debby Herbenick, investigadora científica asociada y codirectora del Centro de Fomento de la Salud Sexual de la Universidad de Indiana, en Bloomington. "Pero cuando la gente los usa, resulta que el sexo es estupendo".
(c)victoriapeckman
El estudio, publicado el 23 de enero en la revista Journal of Sexual Medicine, halló que en una muestra representativa a nivel nacional de hombres y mujeres de 18 a 59 años de edad, la valoración del sexo era alta y con diferencias muy pequeñas con respecto al uso del preservativo o de lubricantes. No se encontraron diferencias significativas entre la habilidad de los hombres de tener erecciones con o sin preservativos o lubricantes.
¿Por qué los preservativos tienen tan mala fama? "Obviamente hay algo importante en juego, porque si no todo el mundo usaría condones", afirmó la Dra. Jill Rabin, jefa de atención ambulatoria, obstetricia y ginecología en el Centro Médico Judío de Long Island en New Hyde Park, Nueva York. "Es una cuestión de ser macho: Tú te encargas de eso, tú eres mi propiedad".
Pero Rabin, que no participó en el estudio, afirmó que la idea de que los hombres odian usar el preservativo es un mito. "A muchos les gusta. A las mujeres que no les gusta sienten que reduce la sensación y la sensibilidad", opinó.
Los lubricantes también están infravalorados en cuanto a su capacidad de mejorar el sexo, señaló Herbenick. Y las mujeres de cualquier edad pueden malinterpretar la necesidad de usar un lubricante como una señal de falta de excitación. "Conocí a una mujer de 26 años que tenía miedo de sacar el lubricante", aseguró Herbenick. "Dijo que tiene que haber un sitio web que diga: 'Las mujeres más jóvenes también necesitan lubricantes'".
Las mujeres que padecen de sequedad vaginal después de la menopausia también se sienten frustradas, porque ven la necesidad de usar lubricantes como una señal de envejecimiento.
"Pero un tercio de las mujeres estadounidenses siente la necesidad de usar lubricantes", aseguró Herbenick. "Ahora, en los últimos de cinco a siete años en la televisión, se habla de los lubricantes como algo relacionado con el placer y la excitación".
Además de los hallazgos sobre el placer sexual con el uso de preservativos y lubricantes, el estudio halló que las mujeres eran menos capaces que los hombres de saber de qué material estaba hecho el preservativo. Alrededor del 24 por ciento de las mujeres no estaban seguras, frente al 9 por ciento de los hombres. Probablemente esto se debía a que habitualmente son los hombres los que compran los preservativos, afirmaron los autores del estudio.
No saber el material del preservativo tiene implicaciones en la salud de ambas personas. Es más seguro usar los lubricantes a base de agua con preservativos, ya que los productos de base oleosa pueden deteriorar el látex, explicó Rabin.
Saber lo que la gente sabe y no sabe sobre los preservativos y lubricantes muestra a los educadores en cuestiones de salud lo que tienen que enseñar, afirmó Herbenick.
"Seguimos teniendo altas tasas de infecciones transmitidas sexualmente, embarazos no deseados y VIH, y la actitud de las personas es parte del problema", aseguró.
La educación es la clave para hacer que la gente entienda los beneficios de los preservativos y lubricantes, comentó Herbenick.

miércoles, 30 de enero de 2013

Los actos de amabilidad te hacen más feliz.



(c)alvy


Llevar a cabo pequeños actos de amabilidad y gratitud puede hacer que la gente sea más feliz, creen los investigadores, pero sigue siendo un enigma cómo ocurre esto.

Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología en la Universidad de California en Riverside, lleva más de veinte años realizando estudios sobre la felicidad. Ella y otros saben que las actividades positivas estimulan la aparición de emociones, pensamientos y conductas positivas, y cada uno de ellos aporta mejoras al bienestar.
Ahora, Lyubomirsky se centra en cómo puede la gente cambiar deliberadamente su manera de pensar y sus actividades para llegar a ser tan felices como puedan.
"Tengo pruebas de que la dosis de una actividad es importante", afirmó.
Revisando los estudios previos sobre la felicidad, incluyendo algunas de sus propias investigaciones, Lyubomirsky concluyó que no hay una receta única que valga para realizar acciones con amabilidad que estimulen la felicidad.
La variedad, la frecuencia y la motivación tienen todas su importancia, afirmó.
Con qué frecuencia se realizan las conductas influye en la felicidad, halló Lyubomirsky, pero no siempre del modo en que se podría pensar. Al estudiar el efecto que ejerce sobre la felicidad el llevar la cuenta de los motivos de estar agradecido, por ejemplo, halló que hacerlo una vez a la semana era ideal para que la gente fuera más feliz.
"Hacerlo tres veces a la semana no proporcionó ningún beneficio adicional", señaló.
Su investigación, presentada en la reunión anual reciente de la Sociedad de la Psicología Social y de la Personalidad en Nueva Orleáns, halló que llevar a cabo otras acciones positivas una vez a la semana provocaba la mayor felicidad. Eso podría deberse a que muchas rutinas, como ir a rezar e incluso ver la televisión, se realizan semanalmente, indicó.
(c)RadioNederlandWereldomroep
Realizar una variedad de conductas de forma amable y agradecida también ayuda a maximizar la felicidad, aunque repetir una y otra vez la misma acción amable puede hacer que pierda su poder de estimular la felicidad, aseguró.
"Realizamos un estudio en el que varias personas actuaron con amabilidad durante 10 semanas", explicó. Las acciones podían ser o similares o variadas. Por ejemplo, alguien que normalmente se negaba a sacar la basura podía ofrecerse a hacerlo. Eso les hizo más felices al principio, afirmó, pero cuando cambiaron la actividad tuvo un efecto mejor sobre la felicidad.
También vio que el hecho de elegir su propia conducta, como puede ser actuar con amabilidad, da más probabilidades de cambiar de actividad.
Sentir que sus acciones cuentan con el apoyo social también influye con respecto a en qué medida las conductas positivas (como, por ejemplo, expresar gratitud) estimularán su felicidad, añadió. Y conseguir este apoyo a través de los medios sociales funciona igual que si se expresa cara a cara, añadió.
James Maddux, profesor emérito de psicología en la Universidad George Mason, comentó sobre el estudio que "el mensaje es que, para esta clase de actividades, no hay una regla que valga para todo el mundo".
(c)emilianohorcada
"Empiece con estas estrategias generales", comentó sobre este tipo de conductas, como actuar con amabilidad. "Tal cosa parece que funciona para la mayoría de la gente la mayoría de las veces".
Se mostró de acuerdo en que el próximo paso es dilucidar cuáles son las diferencias existentes entre las personas y que afectan al grado de felicidad producido, tal y como Lyubomirsky está haciendo.
Una vez que las personas comprendan eso a nivel individual, la investigación sugiere que pueden esperar que sus actos positivos les recompensen incluso con más felicidad, afirmó.
Los expertos señalan que los datos y las conclusiones presentadas en reuniones por lo general se consideran como preliminares hasta su publicación en una revista revisada por profesionales.

jueves, 24 de enero de 2013

¿Engorda la felicidad matrimonial?




(c) Ed Yourdon

Todo el mundo ha tenido un amigo que cuando era soltero era esbelto, y que engordó notablemente tras entrar en el feliz estado matrimonial.
Ahora, hay pruebas de que no se trata de algo imaginario. Tras seguir a un grupo de recién casados durante cuatro años, los investigadores han hallado que mientras más feliz se es en el matrimonio, más probable es que se aumente algo de peso.

"El hecho de que el matrimonio en sí se asocia con el aumento de peso y el divorcio con la pérdida de peso está bastante aceptado", señaló la investigadora líder Andrea Meltzer, profesora asistente de psicología y psicóloga social de la Universidad Metodista del Sur, en Dallas. "Lo que no está tan claro es el rol de la satisfacción (matrimonial) en el aumento de peso en el matrimonio".
Para concentrarse en ese aspecto, Meltzer reclutó a 169 parejas jóvenes. Todos se habían casado en los seis meses anteriores, y se les dio un seguimiento durante cuatro años. En promedio, los esposos tenían 25 años y las esposas 23. En ocho ocasiones, se recolectó información tanto sobre la satisfacción con la unión como del peso.

¿El resultado?
(c) meemal
"La satisfacción se asoció positivamente con el aumento de peso", señaló Meltzer. "Los cónyuges que están más satisfechos tienden a aumentar más peso, y los cónyuges que están menos satisfechos aumentan menos peso".
El hallazgo se sostuvo incluso tras compensar por factores tan obvios como el embarazo, señaló. Aunque la asociación no prueba una relación causal, enfatizó.
Meltzer presentó los hallazgos hace poco en la reunión anual de la Sociedad de Psicología de la Personalidad y Social (Society for Personality and Social Psychology), en Nueva Orleans.

¿Cómo se explica el peso adicional?
Meltzer especuló que quizás los que se sienten menos satisfechos con la relación estén pensando en el divorcio. Entonces, quizás intenten mantener el peso ideal para atraer a una nueva pareja.
Los que están satisfechos podrían sentirse aliviados porque ya han encontrado pareja, y relajarse con las estrategias de control de peso. Meltzer llama a esto el modelo del "mercado de parejas", y sugiere que el mantenimiento del peso se ve mayormente motivado por el deseo de atraer a una pareja.
Para el estudio, Meltzer dijo que no separó a los hombres y a las mujeres, pero que el efecto se sostuvo en ambos sexos.
El aumento promedio de peso en el periodo de cuatro años no fue muy grande, pero Meltzer anotó que podría llegar a ser una cantidad sustancial con el tiempo.
Al inicio del estudio, los maridos tenían un índice de masa corporal (IMC) de casi 26, lo que se define como un sobrepeso ligero. El IMC promedio de las esposas era de 23, que se define como un peso normal.
"Por cada aumento de una unidad hallado en la satisfacción, ya fuera por parte de la persona o de la pareja, ocurrió un aumento de 0.12 en el IMC cada seis meses, en promedio", señaló Meltzer.
Por ejemplo, una mujer de 1,62 metros con 55 kg de peso tiene un IMC aproximado de 20.6. Si aumenta 250grs, su IMC aumentaría a alrededor de 20.7.
(c) gareth1953
"Al final del estudio de cuatro años, [en promedio] seguían en un rango saludable de peso", anotó Meltzer. "Pero aún no sabemos qué sucede tras cuatro años".
Una experta señaló que los hallazgos tienen sentido.
La idea de que los cónyuges menos satisfechos podrían vigilar su peso para prepararse para buscar una nueva pareja y que los cónyuges más felices podrían descuidarse es "muy plausible", aseguró Charlotte Markey, profesora asociada de psicología de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey.
Sin embargo, apuntó, otros factores podrían ayudar a explicar el aumento de peso en el matrimonio. "También es posible que las parejas felizmente casadas se vean con más frecuencia y coman más veces juntas [comer en compañía puede llevar a las personas a comer más]".
En su propia investigación, presentada en la misma reunión, Markey halló que los cónyuges se comparan entre sí cuando hacen evaluaciones sobre su propio peso. Para su investigación, estudió a más de cien parejas de heterosexuales y a 72 parejas de lesbianas.
"Es bastante intuitivo, pero nunca se ha documentado", dijo. "Las personas en relaciones parecen compararse con sus cónyuges, y esas comparaciones parecen conformar cómo se sienten sobre su peso y su cuerpo".
"Se esperaría que si alguien tiene sobrepeso, se sentiría mal", apuntó Markey. "Si uno tiene sobrepeso y está en una relación con alguien más delgado, se sentiría mucho peor".
También halló que las mujeres que reportaban una baja calidad de la relación eran propensas a adoptar estrategias malsanas de gestión del peso, como las dietas extremas.

¿Qué deben hacer los recién casados?
(c) Richard Masoner / Cyclelicio.us
Los temas de salud, lo que incluye el mantenimiento del peso, son temas de la relación, enfatizó Markey. Las parejas deben hablar sobre cómo comer bien y mantenerse físicamente activas.
"Estas cosas no deben de ir separadas. Si usted ama a su pareja, involúcrese e invierta en su salud", aconsejó. "También debe importarle mantener su propia salud para que pueda estar con su pareja durante mucho tiempo".
Las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.